12 Mil peruanos se juegan el futuro en la unfv: así se reparten las 4.251 vacantes
A las 7:15 de la mañana, el ingreso a la Universidad Nacional Federico Villarreal ya parecía una cola para un concierto de rock. Doce mil jóvenes, con el sueño puesto en el bolsillo del DNI, disputan 4.251 plazas distribuidas en 60 carreras que van desde Medicina hasta Arqueología. La prueba empezó este domingo 29 y, en 24 horas, el portal https://www.unfv.edu.pe/oca/ dirá quién entra y quién se queda fuera.
La cuenta de las vacantes: educación gana, arquitectura pierde
La guerra por la plaza más barata —450 soles para colegios estatales, 650 para los privados— deja cifras que duelen. Educación acapara 591 vacantes, casi el 14 % del total. Arquitectura, en cambio, apenas ofrece 86. Ingeniería Civil se queda en 100, mientras que el bloque de Industrial y Sistemas suma 373. La razón: la UNFV responde a la demanda del mercado docente, no al glamour de los planos.
Lo que nadie cuenta es que 2.991 de esas plazas son para el Examen Ordinario; 801 se reservan a modalidades extraordinarias y 459 van directo a los alumnos del Centro Preuniversitario de la propia casa de estudios. Es decir: el que se preparó dentro ya tiene el 10 % del camino andado.

El portal que aún no llora
El sistema de consulta está listo, pero dormido. La evaluación apenas terminó y la web aún no activa el botón de resultados. Los postulantes refrescan la página como si fuera un reloj que se niega a dar la hora. La tradición dice que la lista sube antes de las 8 de la mañana del día siguiente; la ansiedad, que nadie cree en la tradición.
El truco: anotar el número de DNI y el código de postulante. Sin esos dos números, ni la suerte ayuda.

El mapa de la supervivencia académica
Mientras tanto, la Facultad de Salud reparte 246 vacantes entre Medicina, Enfermería y Obstetricia; Odontología se queda con 109 y Tecnología Médica suma 272. El área de Ciencias Sociales y Humanidades, con carreras que suenan a libro viejo —Antropología, Filosofía, Lingüística—, suma 292 plazas. Pero la guerra real está en Industrial y Sistemas: 373 vacantes que garantizan titulo y empleo antes de graduarse.
La cifra habla por sí sola: 12 mil postulantes, 4.251 ganadores. El 65 % se irá a casa con la mochila más pesada.
Mañana, cuando el portal abra, no habrá discursos ni abrazos institucionales. Solo una pantalla que dirá sí o no. Y la calle José Faustino Sánchez Carrión, en Rímac, volverá a llenarse de gritos: unos de alegría, otros de silencio. La universidad pública, en su forma más cruda, sigue siendo un examen de vida o muerte escolar.