Ábalos: 'deuda' y transferencias a su expareja tras la ruptura, en el foco del 'caso koldo'

El Tribunal Supremo ha sido escenario de un testimonio explosivo en el juicio por el 'caso Koldo': Jessica Rodríguez, ex pareja del exministro José Luis Ábalos, ha asegurado que éste continuó brindándole apoyo económico tras su separación, alegando un sentimiento de “deuda” derivado de promesas incumplidas y cambios vitales experimentados durante su relación. La declaración, protegida por orden judicial para preservar su intimidad, ha sacudido la vista y ha añadido una nueva capa de complejidad a la investigación.

Un romance con consecuencias: el relato de rodríguez

Rodríguez, que mantuvo una relación sentimental con Ábalos entre octubre de 2018 y noviembre de 2019, describió un vínculo que, pese a su finalización, se prolongó con encuentros puntuales y una comunicación constante. Lo que ha despertado mayor interés es la constancia de ayudas económicas, que según su testimonio, no eran habituales. La lista es notable: la matrícula universitaria en 2020, la adquisición de un teléfono móvil y el pago de su estancia en un piso en Plaza de España hasta 2021. “No eran transferencias de dinero habituales”, puntualizó ante el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón.

La testigo insistió en que estas ayudas respondían a situaciones específicas, citando incluso el coste de la operación de una pata de su gato, un detalle que, si bien anecdótico, ilustra la naturaleza puntual de las transferencias. Lo que resulta aún más intrigante es que estas gestiones no se canalizaron a través de Koldo García, el exasesor del Ministerio de Transportes, a quien Rodríguez describió como “la sombra de José”, siempre presente a su lado.

La torre de madrid: una vivienda en el centro de la polémica

La torre de madrid: una vivienda en el centro de la polémica

El tema de la vivienda en la Torre de Madrid se convirtió en uno de los puntos álgidos del interrogatorio. Rodríguez relató que eligió ese piso pensando en una relación estable, insistiendo en que “si no hubiese sido así, no me habría ido de mi casa”. El propio Ábalos, según su testimonio, la animó a buscar una vivienda donde pudieran vivir juntos. Sin embargo, la gestión del inmueble involucró a terceros, como el empresario Alberto Escolano, quien le mostró el piso. Lo crucial, en palabras de Rodríguez, es que Ábalos estaba al tanto de todo el proceso, incluso cuando ella interactuaba con Koldo García en cuestiones prácticas.

“Yo no sabía quién estaba pagando el piso”, reconoció ante el tribunal, añadiendo que su única preocupación era no perder la vivienda mientras estudiaba. La tensión en la sala se palpó cuando el fiscal leyó un mensaje de Rodríguez a Ábalos, expresando su frustración por los problemas de pago del alquiler: “En esta mierda me has metido por el puto piso”. La reacción del exministro, una risa contenida, y la aparente seriedad de Koldo García, no pasaron desapercibidas.

El testimonio de Joséba García, hermano de Koldo García, añadió otro hilo a la trama. Reconoció haber acudido dos veces a la sede del PSOE para recoger sobres con dinero, aunque desconocía que esos fondos acabarían en empresas vinculadas al Ministerio de Transportes. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, en sus informes, apunta a que Ábalos habría utilizado su influencia para facilitar la contratación de Rodríguez en empresas dependientes de su departamento. Los datos aportados por Ineco revelan que la expareja del exministro percibió 34.422,16 euros entre marzo de 2019 y febrero de 2021.

La investigación continúa, pero una cosa está clara: el 'caso Koldo' sigue destapando una red de conexiones y presuntas irregularidades que involucran a altos cargos del gobierno y ponen en entredicho la integridad del sistema.