Ábalos y koldo: la expareja confirma la falta de labor por 43.978 euros
Jessica Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, ha destapado un agujero en la contabilidad de su vinculación con Ineco y Tragsatec, confirmando ante el Tribunal Supremo que su contratación careció de una actividad laboral real.

Un juego de señales y euros desaparecidos
En la primera sesión del juicio del ‘caso Koldo’, la mujer de Ábalos admitió haber percibido una nómina de 43.978 euros entre 2019 y 2021, sin haber desempeñado ninguna función efectiva dentro de las dos empresas públicas. Su declaración, contundente, revela un patrón de gestión cuestionable: ella, aparentemente, ‘cobrando y a la espera’, mientras que Koldo García y su hermano Joseba, según sus propias palabras, dirigían la supuesta actividad.
“Yo cobraba y estaba a la espera de que me dijeran qué hacer”, afirmó Rodríguez, dejando claro que su papel se limitaba a seguir instrucciones, un mero peón en un juego de sombras. Las indagaciones judiciales apuntan a una relación puramente formal, desprovista de supervisión real o tareas asignadas desde las propias empresas. Una estructura diseñada, quizás, para ocultar la verdadera naturaleza de las operaciones.
La cifra de 43.978 euros, una suma considerable para una mera ‘asistencia’, levanta serias sospechas sobre las motivaciones detrás de la contratación y la posterior gestión de los fondos. Es un detalle que, lejos de ser secundario, podría tener implicaciones significativas para la investigación y la posible imputación de cargos.
La verdad, como suele suceder, emerge de la admisión voluntaria. Y en este caso, la verdad es que la relación entre Ábalos y Rodríguez, y por extensión, la conexión con Koldo García, se fragua sobre una base de formalidades vacías y una ausencia de responsabilidad real. Un recordatorio, quizás, de que la transparencia es la mejor defensa contra la corrupción.