Absolvedores en castellón: la plaza 3 del tribunal de instancia cierra un caso de maltrato animal con sorpresa

Castellón – Un sorprendente veredicto ha sacudido el mundo judicial castellonense. La Plaza número 3 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia ha dictado absolución a los dos hombres acusados de maltrato animal por la muerte de diez burros en el Desert de les Palmes, un caso que generó conmoción en 2021.

El caso de los burros abandonados: ¿negligencia o mera mala suerte?

La fiscalía solicitaba penas de prisión y la inhabilitación profesional para ambos acusados, Antonio Luis García, entonces director del Parque Natural, y el ganadero propietario de los animales. Sin embargo, la juez ha desestimado las acusaciones, argumentando que no se ha probado que la muerte de los asnos fuera consecuencia de la falta de atención o de medidas preventivas.

La sentencia, tan contundente como sorprendente, desvela una serie de fallos en la gestión del proyecto piloto, que consistía en trasladar los animales desde una zona de riesgo de incendios. La juez señala que no se implementaron refugios contra las inclemencias del tiempo, no se realizó un proceso de adaptación previo a las condiciones del Desert de les Palmes, y que la dieta de los animales, aunque no deficiente, no se suplementó adecuadamente.

La ausencia de necropsias y la falta de control fueron clave para la absolución. No se demostró que la muerte de los animales fuera causada por inanición, por un estado de anemia o insuficiencia hepática, ni por la falta de control veterinario durante el traslado o la observación de los animales.

Detalles reveladores de la sentencia

Detalles reveladores de la sentencia

La sentencia, que podría ser recurrida, pone de manifiesto una serie de deficiencias en la planificación y ejecución del proyecto. La juez subraya que no se realizó una evaluación previa de las condiciones del entorno ni se establecieron medidas de control para identificar y proteger a los animales más vulnerables. Además, los animales regresaron a la explotación ganadera con un estado de salud comprometido, lo que, según el tribunal, no se puede atribuir directamente a las acciones de los acusados.

La defensa argumenta que los animales se alimentaron con la vegetación local, sin que conste acreditado que la estructura anti-herbívora de su cuerpo fuera un factor determinante en su muerte. La falta de seguimiento y la ausencia de una respuesta rápida ante las dificultades encontraron eco en la sentencia.

El caso de los burros del Desert de les Palmes es un claro ejemplo de cómo la negligencia, incluso sin intención de dañar, puede tener consecuencias devastadoras. La decisión del Tribunal de Instancia, aunque inesperada, obliga a reflexionar sobre la responsabilidad en la gestión de proyectos ambientales y la protección animal.