Acuña, con promesa de 'deuda social' a maestros, consolida su campaña en lima
César Acuña cerró su campaña presidencial con un discurso enfocado en el magisterio peruano, prometiendo ‘salduar la deuda social’ que, según él, el Estado le debe a los docentes. El acto, celebrado en San Juan de Miraflores, fue más que una simple presentación: fue una apuesta a un electorado sensible a las demandas de este sector.

Un discurso cargado de promesas y reivindicaciones
Ante una multitud de simpatizantes, Acuña, acompañado por el exministro Juan José Santiváñez, no se cortó en señalar la necesidad de reconocer el trabajo de los maestros. La cifra, según su declaración, no es una mera promesa, sino un compromiso de honor para los primeros cinco años de su gestión. Un mensaje directo, sin rodeos, que busca calar hondo en un sector históricamente marginado.
Pero la estrategia de Acuña va más allá de un simple discurso. La visita a Áncash, horas antes, con un mitin en Nuevo Chimbote, evidencia una voluntad de llegar a los rincones más alejados del país, consolidando su base de apoyo en diferentes regiones. El candidato no se limita a hablar de soluciones; busca establecer una conexión tangible con los ciudadanos.
En el corazón de su programa, la regularización de las deudas estatales con los trabajadores del sector educativo se perfila como una prioridad. Acompañado de su equipo parlamentario, Acuña presentó propuestas concretas en materia de seguridad, empleo y salud, pero la educación sigue siendo el eje central de su campaña. La inversión en infraestructura y el apoyo a las pequeñas empresas, también mencionados, son elementos complementarios a una estrategia que se centra, indiscutiblemente, en el fortalecimiento del sistema educativo.
La campaña, marcada por la presencia de sus familiares y la interacción directa con los simpatizantes, busca proyectar una imagen de cercanía y liderazgo político. Acuña, consciente de la importancia de conectar con las nuevas generaciones, utilizó las redes sociales para amplificar el mensaje, anticipando mítines en Huaraz y Chimbote. La estrategia, audaz y sin concesiones, refleja una convicción firme en su capacidad para liderar el país. Y la promesa, por ahora, es clara: la educación y los maestros, una apuesta prioritaria.
