Adorni: préstamos turbios y viajes a punta del este bajo lupa

La sombra de la sospecha se cierne sobre Manuel adorni, jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei. Una intrincada red de préstamos personales, sumados a una investigación por vuelos privados a Punta del Este, han puesto en el punto de mira las finanzas del funcionario, desatando un debate sobre la ética y la transparencia en el gobierno.

Nuevos detalles sobre los préstamos millonarios

La fiscalía, liderada por Gerardo Pollicita, ha revelado que adorni obtuvo un préstamo de 100.000 dólares el 15 de noviembre de 2024, un día después de que su esposa, Bettina Angeletti, adquiriera una propiedad en el exclusivo country Indio Cua. Pero lo realmente llamativo es la identidad de los acreedores: Graciela Isabel Molina de Cancio, quien aportó 85.000 dólares, y Victoria María José Cancio, con 15.000 dólares. Aunque estas deudas ya figuraban en la declaración jurada de adorni ante la Oficina Anticorrupción, los detalles del origen de estos fondos permanecían ocultos hasta ahora.

La escribana Adriana Mónica Nechevenko, quien certificó tanto la compra de la casa en Indio Cua como la del departamento en Caballito, ha sido citada a declarar como testigo este miércoles. La fiscalía busca esclarecer el papel de Nechevenko en estas transacciones, solicitando todos los documentos relacionados con las operaciones donde participaron adorni y Angeletti. Además, se ha descubierto que adorni adquirió un departamento de 200 metros cuadrados en Caballito a fines de 2025, financiándose con un préstamo de 200.000 dólares proveniente de Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, las anteriores propietarias.

Vuelos a punta del este: ¿un regalo con sabor a conflicto de intereses?

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Pero la investigación no se detiene en las finanzas personales de Adorni. Paralelamente, el juez federal Ariel Lijo investiga los vuelos privados a Punta del Este que el funcionario habría realizado, financiados por Marcelo Grandío, periodista y contratista de la TV Pública. La cifra que se maneja, y que preocupa, es la de un viaje pagado íntegramente por Grandío, quien alegó que se trataba de una invitación. Lo que nadie cuenta es que Adorni, en su rol de jefe de Gabinete, tiene bajo su órbita al canal de televisión pública que contrata a la productora Imhouse, propiedad de Grandío.

La fiscalía ha solicitado nuevas medidas de prueba para determinar si hubo más viajes conjuntos entre Adorni y Grandío, aumentando la presión sobre el funcionario. La concatenación de estas investigaciones – la patrimonial y la de los vuelos – genera un clima de tensión y pone en tela de juicio la idoneidad de Adorni para ocupar el cargo que desempeña. La investigación ha derivado en pedidos de información a registros de la propiedad, automotor y entidades bancarias, una señal inequívoca de que la fiscalía considera que existen motivos suficientes para profundizar en la conformación patrimonial del funcionario.

La magnitud del crecimiento patrimonial de Adorni desde su designación como portavoz presidencial y jefe de Gabinete es, cuanto menos, sorprendente, y la falta de transparencia en el financiamiento de sus propiedades ha abierto una brecha de desconfianza que difícilmente se cerrará a corto plazo.