Air canada despega a su ceo tras ignorar el francés en un mensaje de duelo

Michael Rousseau anunció que abandonará el timón de Air Canada en diciembre, una semana después de que su voz en off en inglés estrellara la compañía contra el muro del bilingüismo canadiense. El vídeo de 3 minutos y 47 segundos —solo 6 palabras en francés— bastó para que el primer ministro Mark Carney calificara la performance de “decepcionante” y el premier de Quebec, François Legault, exigiera su cabeza.

La aerolínea intenta ahora convencer a los medios de que se trata de una retirada “programada”: Rousseau, 68 años, habría alcanzado “la edad natural de jubilación”. El comunicado corporativo ni menciona la tormenta lingüística que desató el accidente de LaGuardia, donde murieron dos pilotos de la compañía. Pero en Ottawa y en Montreal nadie se traga el relato: el calendario aprieta y el daño reputacional ya está contabilizado.

La última palabra en francés llegó tarde

La última palabra en francés llegó tarde

El pasado jueves, Rousseau publicó una segunda nota, esta vez bilingüe, donde reconocía que “a pesar de los esfuerzos” no había logrado dominar el idioma de Molière. La frase suena a epitafio: vive en Montreal desde 2007 y, según sus propias palabras, “no ha necesitado” hablar francés. En Quebec, donde la ley 101 convierte esa omisión en delicado pecado cultural, la confesión fue leída como una bofetada adicional.

Air Canada, aunque privada, quedó sujeta a la Ley de Lenguas Oficiales tras su privatización en 1989. El estatuto obliga a ofrecer “servicios activos” en ambas lenguas en todas las provincias. El incidente de 2021 —un discurso íntegramente en inglés en la Maison Symphonique de Montreal— ya le costó una investigación federal. Esta vez la sanción ha sido la plaza pública: la red social que decide el destino de los CEO en tiempo real.

El consejo ya activó el protocolo de sucesión. Entre los nombres que circulan por Toronto destaca un ejecutivo de WestJet con fluidez en français québécois y un ex-alto cargo de Transport Canada que creció en Trois-Rivières. El mensaje es claro: el próximo líder no podrá esconderse detrás del “sorry, I don’t speak French”.

Mientras tanto, en los foros de FlyerTalk y en los grupos de Facebook de spotters canadienses, la conversación ha virado del tipo de avión al tipo de liderazgo. La moraleja la resume un usuario de Quebec: “En Air Canada, el inglés te lleva al cargo; el francés te saca de él”.