Alarma por la ppa: el sector porcino español sufre pérdidas millonarias

El fantasma de la Peste Porcina Africana (PPA) vuelve a acechar a España, dejando a su paso una estela de pérdidas económicas devastadoras para el sector porcino. Lo que comenzó como el hallazgo de seis jabalíes muertos en Cataluña a finales de 2025, se ha transformado en una crisis que amenaza la supervivencia de numerosas explotaciones y pone en jaque las exportaciones.

La ppa se extiende por el territorio catalán

La enfermedad, que no se registraba en España desde 1994, ha saltado de Cerdanyola del Vallès y Bellaterra a diez localidades del interior barcelonés en cuestión de meses. Las autoridades han luchado por contener el foco, pero la naturaleza salvaje de la epidemia, propagada a través de jabalíes, ha hecho que el control sea extremadamente difícil.

La cifra habla por sí sola: 24 millones de euros por semana. Ese es el impacto económico que la PPA está causando al sector porcino español, según estimaciones de ganaderos. La devaluación del cerdo, que ha caído hasta los 1,10 euros por kilo el pasado 9 de diciembre, según datos de Mercolleida, es solo la punta del iceberg. Pedro Matarranz, secretario de la UPA de Segovia, calcula que cada animal representa una pérdida de entre 25 y 30 euros, una situación insostenible que recuerda a pérdidas de hasta 40 o 50 euros por animal.

Lo que nadie cuenta es que la tendencia a la baja en el precio del cerdo ya se evidenciaba antes del brote de PPA. La enfermedad, sin embargo, ha acelerado drásticamente la caída, creando un escenario de incertidumbre y angustia para los productores.

Un respiro gracias al mercado europeo y la regionalización

Un respiro gracias al mercado europeo y la regionalización

Pero no todo son malas noticias. Jaume Bernis, responsable del sector porcino de COAG, destaca que la estabilización de precios se debe, en parte, al mercado europeo y a la medida de regionalización, que ha permitido seguir exportando a China desde las regiones españolas no afectadas. “Tenemos la gran suerte de que China aceptó la regionalización, ya que supone casi el 20% de nuestras exportaciones”, afirma Bernis. Sin embargo, admite que las exportaciones se encuentran con “puertas cerradas” en un 15% o 18% de los casos.

El panorama se complica aún más con el conflicto en Oriente Medio, que ha disparado los costes de transporte, pienso y energía, lo que se traducirá en un alza del 40% en el coste de producción de carne. Rossend Saltiveri, propietario de una granja en Ivars d’Urgell, y Pere Roqué, presidente de Asaja Catalunya, también cifran las pérdidas semanales en 24 millones de euros.

El futuro incierto del sector

El futuro incierto del sector

La erradicación de la epidemia se antoja, en palabras de Matarranz, un camino largo y difícil. La peculiaridad de esta situación radica en que la PPA se ha manifestado en jabalíes salvajes, lo que dificulta enormemente su control. Los ganaderos, a pesar de la situación crítica, se aferran a la esperanza de un verano favorable, con la afluencia turística que tradicionalmente impulsa el precio del cerdo. Pero la realidad es clara: afrontaremos un año de pérdidas, agravado por el encarecimiento de los costes de producción. La resiliencia del sector, alimentada por dos años de prosperidad, es su mejor arma para sobrevivir a esta tormenta, aunque la factura final aún está por pagar.