Alcaldesa de baja california sur, en el ojo de la tormenta por huachicol y extorsión
La alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga Romero, se encuentra en el centro de una polémica creciente tras aparecer su nombre en una narcomanta que la acusa de implicación en el tráfico de agua robada y cobro de extorsiones.

Un mensaje crudo que sacude la institucionalidad
El mensaje, plasmado en una manta blanca con tinta roja y negra, denunciaba a Quiroga por presuntos delitos de alto calibre, amenazando con “ponerla al corriente” si no regularía las actividades ilícitas. La colocación del mismo, a plena vista de los transeúntes en un puente estratégico del municipio, ha desatado una ola de indignación y exige respuestas claras.
La Policía Municipal retiró la manta alrededor de las 6:20 horas del día, pero el daño ya estaba hecho. La imagen de la alcaldesa, hasta ahora asociada a una gestión aparentemente progresista, se ve ahora manchada por este grave incidente.
Quiroga niega las acusaciones, calificándolas de ‘desinformación’ y solicitando a la Fiscalía que investigue a los responsables de la colocación de la manta. A pesar de ello, la polémica se extiende, alimentada por la historia de una mujer que ha logrado un hito en la política local, reelecta en dos periodos consecutivos como primera mujer en lograrlo.
La funcionaria, ingeniera civil con experiencia en docencia y proyectos urbanísticos, defiende haber trabajado incansablemente para garantizar el suministro de agua a la comunidad, señalando que las mantas son un intento de desacreditar su gestión. “Desde antes de asumir el cargo, hemos implementado medidas para combatir el huachicol y monitorear las captaciones,” afirmó, insistiendo en que las obras de infraestructura son prioritarias para asegurar el acceso al agua para todos.
Pero la realidad es que la sombra del narcotráfico se cierne sobre La Paz. La presencia de estas mantas no es un hecho aislado; refleja la profunda crisis de seguridad que atraviesa la región y la fragilidad de las instituciones. La investigación, que debe ser exhaustiva y transparente, es fundamental para esclarecer los hechos y evitar que la impunidad siga siendo la norma.
El caso Quiroga es un espejo que refleja las contradicciones de un territorio marcado por la escasez hídrica y la violencia. Una situación que exige soluciones urgentes y un compromiso firme por parte de las autoridades para combatir el crimen organizado y proteger el recurso más valioso: el agua.
