Alcaraz desempolva la arcilla: 295 días después vuelve a la pista que le coronó en parís
Carlos Alcaraz ha pisado este domingo la tierra batida de El Palmar con el mismo gesto de quien reencuentra un viejo cuaderno de victorias. 295 días después de la final de Roland Garros 2025, el murciano regresa al polvo rojo que le catapultó a leyenda con apenas 21 años. Su reloj interno ya marca Montecarlo: el Masters 1000 que abre el ciclo europeo y que él conquistó la pasada temporada tras barrir a Lorenzo Musetti.
La derrota en tercera ronda de Miami contra Sebastian Korda cerró un capítulo de cemento donde sumó 16 victorias consecutivas y tres títulos (Australia, Doha y la final en Indian Wells). Ahora, el número uno del mundo intercala la raqueta por la pala. Entre sprints y golpes de efecto, Alcaraz entrenó junto a Samu López y Alberto Lledó, su dupla técnica y física, ante la mirada de un club que lo vio crecer y que ya presagia otro mayo abrasador.

El calendario de arcilla tiene aroma de guerra por el ranking
El murciano defiende 4.330 puntos en cuatro semanas: 1.000 en Montecarlo, 330 en Barcelona, 1.000 en Roma y 2.000 en París. La cuenta atrás se enciende el viernes, cuando vuele a Mónaco cuatro días antes de su debut. Allí le espera Sinner, que regresa tras su sanción por dopaje y que, a diferencia de Alcaraz, solo sumará puntos hasta Roma. La batalla por el trono no admite respiro.
Barcelona, donde fue finalista el año pasado, y Madrid, que se saltó por precaución, completan un tour interno que ya prepara la remontada épica de Roland Garros. La imagen de Sinner tendido en la arcilla parisina tras la final del 2025 aún duele en Italia. Alcaraz, que aquel día remontó dos sets abajo, no ha olvidado el sabor de la gesta. Ahora busca repetirla con la misma raqueta y la misma hambre, pero con la presión de quien ya no sorprende: confirma.
El muro de la tierra batida se alza otra vez. Y el número uno, sin pausa, ya ha empezado a escalarlo.