Alcaraz y sinner lideran el ejército de estrellas que conquistarán la caja mágica

La tierra batida de Madrid volverá a temblar. Del 20 de abril al 3 de mayo, la Caja Mágica se convertirá en el centro del universo del tenis mundial con un cartel que parece sacado de un videojuego: Carlos alcaraz, Jannik Sinner, Novak Djokovic y Aryna Sabalenka compartirán territorio con la élite de las raquetas.

La organización acaba de confirmar lo que los aficionados ya olíean en el ambere: esta edición número 24 del Mutua Madrid Open será una batalla de titanes sin precedentes. El murciano alcaraz, que conquistó el torneo en 2022 y 2023, regresa con la sed de revancha tras caer en cuartos el año pasado. Frente a él, Sinner llega en su mejor momento tras proclamarse campeón del Australia Open y consolidarse como número uno del mundo.

El bernabéu se rinde al tenis: una pista en el templo del fútbol

El bernabéu se rinde al tenis: una pista en el templo del fútbol

La gran sorpresa de este año trasciende el césped. Por primera vez en la historia, el Santiago Bernabéu abrirá sus puertas a una pista de tierra batida. Los jugadores podrán entrenarse en las mismas condiciones que en la Caja Mágica, pero bajo el mítico techo del estadio del Real Madrid. Es un guiño a la excelencia, una forma de decir que incluso los dioses del fútbol ceden su trono al tenis durante dos semanas.

La lista de invitados de lujo no tiene fin. Casper Ruud, defensor del título masculino, tendrá que vérselas con Andrey Rublev, Alexander Zverev (bicampeón aquí) y el joven Jack Draper, finalista hace dos ediciones. En el cuadro femenino, Iga Świątek buscará revalidar su corona ante la siempre letal Elena Rybakina y la estadounidense Coco Gauff, que ya sabe lo que es llegar a la final en Madrid.

España también tendrá sus propios gladiadores. Alejandro Davidovich y Jaume Munar entraron directamente al cuadro principal tras superar el corte. Cristina Bucsa, campeona de dobles en 2024 junto a Sara Sorribes, y Jessica Bouzas completan la representación nacional con ganas de dejar huella en casa.

La Caja Mágica ya respira polvo de ladrillo y ambición. Las entradas vuelan, las raquetas se afilan y Madrid se prepara para vivir dos semanas de tenis puro, sin filtros, sin concesiones. El trofeo espera. El reloj corre. El espectáculo, como siempre, será inolvidable.