Alicante se inunda de aleluyas y tradición en el adiós a la semana santa

El cielo de Alicante se iluminó este domingo al mediodía con una explosión de color y sonido. Más de 500.000 confeti, simulando aleluyas, inundaron la Plaza del Ayuntamiento en un espectáculo final que cerró la Semana Santa, marcando un punto álgido en una celebración que ha congregado a miles de personas y revitalizado la economía local.

Un encuentro que trasciende la fe

La procesión conjunta del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Alegría, un evento cargado de simbolismo, culminó en la plaza del Abad Penalva, tras un recorrido que ha mantenido viva la llama de la tradición durante ocho días. La cifra de participación, cercana a los 12.000 hermanos y cofrades, refleja no solo la devoción, sino también un renovado interés por parte de los jóvenes, con una notable presencia de estudiantes de centros educativos locales en los 27 desfiles procesionales.

Pero no solo la fe ha sido protagonista. La ocupación hotelera, disparada hasta superar el 90 por ciento, según datos oficiales del consistorio, testimonia el impacto económico de la Semana Santa en la ciudad. Un auténtico balón de oxígeno para el sector turístico, tras años marcados por la incertidumbre.

El cielo alicantino se viste de fiesta

El cielo alicantino se viste de fiesta

La lluvia de confeti, una iniciativa orquestada por la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías, fue mucho más que una simple explosión de color. Cada confeti representaba una imagen procesionada durante la Semana Santa – las 53 imágenes de los patrones y co-patronos de la ciudad, la Santa Faz, y los escudos del Ayuntamiento y de la Junta Mayor – un homenaje visual a la historia y la identidad alicantina. El verde, el azul, el naranja y el rojo se entrelazaron en un mosaico efímero que capturó la esencia de la celebración.

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, en un breve discurso, subrayó que “la Semana Santa es mucho más que una serie de procesiones; es un encuentro de personas, un espacio de convivencia y de reencuentro con nuestras raíces”. La ciudad, durante estos días, ha respirado una atmósfera de unidad y camaradería, un recordatorio de que “lo que nos sostiene, al final, es estar juntos y valorar esas tradiciones que nos definen”.

El Resucitado, obra de Ramón Cuenca, lideró la comitiva desde la Concatedral de San Nicolás, seguido de la Virgen de la Alegría, esculpida por Leal Bernáldez. El presidente de la Federació de Fogueres, David Olivares, se erigió en Clamator, abriendo las puertas del templo barroco, mientras que la interpretación del pasodoble 'José Ángel Guirao', en memoria del fundador de la hermandad, resonaba en la plaza. La presencia de las candidatas a Bellea del Foc 2026, tanto adultas como infantiles, añadió un toque festivo al evento.

Mientras el Resucitado regresaba a la Concatedral, la Virgen de la Alegría continuó su camino hacia el convento de las Monjas de la Sangre, donde se le venera. La Semana Santa de Alicante 2026 ha concluido, dejando tras de sí un reguero de emociones, tradición y un impulso económico palpable. Un adiós cargado de promesas para el futuro.