Almería: desarticulada red de narcotráfico tras tiroteo
almería se sacude la sombra de una organización criminal dedicada al narcotráfico, desarticulada por la Guardia Civil tras un tiroteo ocurrido en febrero. La Operación Palmeras ha culminado con la detención de seis individuos y la incautación de una ingente cantidad de droga, armas y dinero en efectivo, revelando un entramado que operaba a gran escala desde el litoral almeriense.

El hallazgo clave: una embarcación trasladada a viator
La investigación, que se inició en septiembre de 2023 tras detectar una descarga de drogas en las Salinas, entre Roquetas de Mar y Aguadulce, desveló la sofisticación de la red. Lo que inicialmente parecía una operación rutinaria se convirtió en una compleja trama con ramificaciones que alcanzaron el municipio de Huércal de almería, donde se produjo el incidente a tiros que finalmente desveló la estructura criminal. Un detalle crucial fue el traslado de una embarcación desde el puerto deportivo de Almarimar a una finca en Viator, un movimiento que alertó a las autoridades y propició el primer arresto y el descubrimiento de un importante alijo de hachís, un generoso stock de combustible y dos armas de fuego.
530 kilos de hachís, 1.400 plantas de marihuana, cocaína, armas y 15.000 euros: la lista de efectos intervenidos es escalofriante. La Guardia Civil incautó también dos embarcaciones, seis armas (tres revólveres, un rifle y dos escopetas), 2.500 litros de combustible, un chaleco balístico y, lo que es aún más preocupante, indicios de que la organización podría haber estado incurriendo en un riesgo catastrófico por el almacenamiento de sustancias inflamables.
Pero hay un detalle que pone de manifiesto la brutalidad de esta organización: la conexión con el tiroteo del pasado 4 de febrero en Huércal de almería. Las investigaciones permitieron identificar y detener al responsable del incidente, cerrando un círculo de violencia y criminalidad que afecta a la seguridad de la provincia.
La Comandancia de almería sigue buscando a un octavo implicado, cuya captura es ahora una prioridad. La operación ha sido una respuesta contundente a la creciente presencia de redes de narcotráfico en la región, y demuestra la capacidad de las fuerzas de seguridad para desmantelar estos entramados y proteger a la ciudadanía. El caso, ahora en manos de la autoridad judicial de Roquetas de Mar, pone de relieve la necesidad de intensificar la vigilancia y la cooperación para combatir el crimen organizado en la costa almeriense.
