Alta cocina y solidaridad: chefs michelin llevan la salud a las niños de benahaví

Benahaví, Málaga – Unos sesenta chefs con estrellas Michelin han aterrizado en esta localidad malagueña para una misión poco convencional: enseñar a los más pequeños el placer y la importancia de una alimentación saludable.

Un encuentro inesperado entre la vanguardia gastronómica y la causa social

El 20 de abril se convertirá en el escenario de ‘ChefsForChildren’, un evento que trasciende la mera degustación y se erige como un faro de concienciación. La iniciativa, que ya ha demostrado su valía en ediciones anteriores, se centra en dotar a los niños de herramientas para tomar decisiones alimentarias acertadas, lejos de las tendencias efímeras y los mensajes confusos que inundan el mercado.

Lo que distingue a este evento es su compromiso con la Federación Española de Enfermedades Raras (Feder). Parte de las recaudaciones se destinarán a esta organización, que representa a más de cuatrocientos asociaciones que luchan por la investigación, el acceso a tratamientos y la visibilidad de las patologías raras. Rosa Elba González, vocal de Feder, ha subrayado que esta colaboración “es una experiencia educativa extraordinaria para los niños con enfermedades raras”, destacando el valor de contar con referentes de la alta cocina como parte de su proceso de concienciación.

Un banquete de profesionales y alumnos

Un banquete de profesionales y alumnos

Entre los chefs que participan figuran nombres como Mario Cachinero (Skina), José Carlos García (José Carlos García Restaurante), Mauricio Giovanini (Messina), David Olivas (Back) y Dani Carnero (Kaleja). Pero la iniciativa no se limita a la presencia de estos luminarios; han compartido sus conocimientos y experiencias con los alumnos de la Escuela de Hostelería de Benahaví, en un encuentro didáctico que ha servido para reforzar valores como la solidaridad y la alimentación saludable, bajo el lema ‘Comer sano es divertido’. Marcos Granda (Skina) y Pía Ninci (Messina), jefes de sala y sumilleres, han guiado a los estudiantes a través de los entresijos de la profesión y del evento.

Este año, la Feder busca, a través de esta iniciativa, fomentar una sociedad más empática e inclusiva, y dar visibilidad a las patologías raras. La apuesta es clara: una alimentación equilibrada no es solo una cuestión de salud, sino un acto de responsabilidad social.

La alta cocina, en este caso, se convierte en un vehículo para transmitir un mensaje poderoso: una alimentación consciente puede marcar la diferencia en la vida de muchos niños. Y no es una utopía; es una realidad que se cocina, se sirve y se comparte en Benahaví.