Amistad entre hombres y mujeres: ¿realmente posible sin fisuras?

La idea de una amistad platónica entre hombres y mujeres ha sido durante mucho tiempo un tema de debate y escepticismo. Pero, ¿es realmente posible? La psicóloga Ream Hadi-Hohn, en una reciente entrevista para DER SPIEGEL, afirma que sí, aunque subraya que la honestidad y la gestión emocional son pilares fundamentales para que este tipo de vínculos prosperen. La conversación pública se reaviva, desafiando las convenciones sociales arraigadas.

El peso de los estereotipos de género

Hadi-Hohn, experta en Bonn que atiende tanto a parejas como a amistades en crisis, señala que la sociedad ha cargado las relaciones entre los sexos con estereotipos y expectativas que dificultan la comprensión de afectos que trascienden lo romántico. “Constantemente vemos el amor inmenso, el único gran amor a primera vista. La atracción sexual tiene que ser instantánea. Esto crea expectativas altas para las relaciones”, explica la psicóloga. La presión cultural, según ella, influye en la forma en que interpretamos la cercanía y el afecto con personas del sexo opuesto.

Los roles tradicionales también juegan un papel significativo. Para las mujeres, se espera tener una “mejor amiga”, mientras que a los hombres se les inculca la idea de que los problemas se resolverán solos. Esta dinámica, lejos de fomentar la honestidad y la apertura, perpetúa la creencia de que la amistad debe desembocar inevitablemente en una relación romántica.

Dos caminos hacia la conexión: amistad primero o atracción inicial

Dos caminos hacia la conexión: amistad primero o atracción inicial

Las investigaciones actuales, lejos de ofrecer una respuesta única, distinguen dos modelos predominantes: aquellos que construyen la amistad antes de cualquier interés romántico y aquellos donde la atracción inicial evoluciona hacia una conexión más profunda. “La investigación en esta área se está desarrollando actualmente en una dirección diferente. El enfoque de ‘amistad primero’, por ejemplo, se está estudiando ampliamente”, señala Hadi-Hohn.

Si bien las cifras definitivas son esquivas debido a la complejidad inherente a las relaciones humanas y la limitada representatividad de muchos estudios, encuestas sugieren que las relaciones románticas a menudo nacen de una amistad previa, impulsadas también por el llamado “efecto de mera exposición”: cuanto más vemos a alguien, más afinidad sentimos.

La honestidad emocional: la clave para navegar las aguas turbulentas

La honestidad emocional: la clave para navegar las aguas turbulentas

Pero, ¿qué ocurre cuando los sentimientos no son recíprocos? Hadi-Hohn aboga por la honestidad, incluso si esto implica el riesgo de romper la amistad. “Podemos permitirnos considerar, por ejemplo, que en las relaciones no siempre se está en sintonía con el gusto, el amor o incluso el deseo sexual mutuo”, declara. En lugar de evitar la conversación, propone una negociación abierta y respetuosa, donde cada persona pueda expresar sus sentimientos sin temor a ser juzgada. “¡Y eso está perfectamente bien!”, exclamó la psicóloga en su entrevista.

La pandemia: un catalizador para redefinir los vínculos

La reciente pandemia ha puesto de manifiesto la importancia de las amistades, impulsando una reevaluación de cómo las valoramos y cultivamos. Hadi-Hohn observa paralelismos entre la terapia de pareja y el apoyo que se puede brindar a las amistades en crisis, enfocándose en ayudar a las personas a reconectar con sus valores y a recuperar su capacidad de tomar decisiones claras, liberándose de las imágenes que han construido mutuamente a lo largo del tiempo.

En definitiva, la posibilidad de una amistad genuina entre hombres y mujeres existe, pero exige un compromiso con la honestidad emocional, el respeto mutuo y la voluntad de desafiar los estereotipos de género y las expectativas sociales. La verdadera fortaleza de un vínculo reside en la libertad de elección y la aceptación incondicional, más allá de las etiquetas y las imposiciones.