Ampliación de autopsia concluye que lucas, el niño asesinado, sufría maltratos previos

El Instituto de Medicina Legal de Almería ha presentado su informe final sobre la autopsia ampliada practicada al cuerpo de Lucas, el niño de cuatro años asesinado en diciembre pasado en Garrucha (Almería). Según este documento, la causa definitiva de la muerte del pequeño fue un traumatismo abdominal violento, que formó parte de un polytraumatismo que llevó a un desgarro hepático y shock hemorrágico.

Lesiones antiguas podrían corresponder a maltratos previos

Lesiones antiguas podrían corresponder a maltratos previos

Además de la lesión fatal, los peritos han detectado una serie de lesiones antiguas en el esqueleto del niño, especialmente en la zona del costado y la pierna izquierda. Estas lesiones podrían haberse producido entre tres y seis semanas antes de su muerte, según estimaciones basadas en la exploración. Se cree que estas marcas contusivas se produjeron de manera traumática, mediante golpes, patadas o objetos contundentes en específicas zonas del cuerpo

El informe recuerda que Lucas había sido atendido médicamente el 19 de octubre por agresiones sufridas a manos de su pareja, quien ya contaba con una sentencia por maltratos previos. La fiscal no descarta que él hubiera golpeado repetidamente al niño en presencia de su madre en la habitación donde convivían, sin que esta lo impidiera.