Andalucía blinda a sus campeones: del tatami a la pista, 15 historias que devoran el mundo
La Federación de Periodistas Deportivos de andalucía ha dicho basta: este lunes 13 de abril el Teatro Lope de Vega de Vélez-Málaga se convierte en un ring de gloria regional. Allí, quince nombres —algunos ya leyenda, otros con la sed aún pegada al paladar— recibirán el aplauso que la tele no siempre da.

La noche en que tokio, bangkok y málaga laten al mismo ritmo
María Pérez aterriza con el doblete mundial de 2025 colgando del cuello y la certeza de que el 35 km marcha se inventó para sus piernas. A su vera, José Antonio Rueda, el sevillano que en Moto3 hace temblar a los italianos, y un Unicaja que ha coleccionado oros como quien llena una tarjeta de puntos de café: Champions, Intercontinental y Copa del Rey en la misma temporada.
Pero la lista no es un podio de titulares. Jacinto Garzón, el entrenador que moldeó a Pérez entre montañas de Granada, recogerá la suya sabiendo que detrás hay años de planchas en el barro. Sarah Almagro, surfista adaptado, lleva bajo el brazo dos Mundiales y la costumbre de desafiar al Pacífico con una sola pierna. El Club Trops Cuevas de Nerja aporta la fibra de un pueblo que entrena al amanecer antes que abra el primer chiringuito.
La nostalgia llega de la mano de Elena Benítez, ex taekwondista que ya no necesita presentarse: Seúl 88, Barcelona 92 (oro), Sydney 2000 y un museo de medallas que hoy sirven de escudo a Joel González y Brigitte Yagüe, sus vástagos olímpicos. Ella dirá que el tatami ya no es suyo, pero la noche del 13 aún le pertenece.
La otra Andalucía, la que compite sin focos, tiene en Amivel a un equipo de baloncesto en silla que ha conquistado la Eurocup 3 y en Carlos Linares a un tirador que en Changwon desactivó el tiro paralímpico con la calma de quien apaga una vela. Juan Bautista Castilla ‘Chamba’ llegará desde Hawái con la piel quemada por el Ultraman; Samuel Molina lo hará con los nudillos aún calientes tras tres coronas europeas de boxeo; y Carlos Coello, seis veces campeón mundial de Muay Thai, cruzará la puerta con el olor a linimento tailandés que nunca se le va del cuero.
El Teatro Lope de Vega, acostumbrado a sopranos y dramaturgos, vibrará con la percusión de las zapatillas de atletismo, el chirrido de neumáticos y el silencio tenso antes del golpe de ko. La presidenta de la FPDA, María Luisa Ruiz, ha adelantado que no habrá discursos largos: “El mérito está en la pista, no en el micrófono”.
La cifra habla por sí sola: 15 galardones, 11 disciplinas, 7 provincias andaluzas. Y un mensaje que se escapará entre aplausos: si el deporte español respira, Andalucía es el pulmón que más rápido expande el aire.
