Andrea frigerio: el teatro la reclama, desafiando promesas familiares
Andrea Frigerio, la actriz que parecía haber colgado las zapatillas de teatro para priorizar a su familia, ha dado un giro inesperado. Un encuentro casual con Guillermo Francella y una propuesta irresistible la han devuelto a los escenarios, demostrando que la pasión por el arte a veces supera incluso las más sagradas promesas personales.
El reencuentro fortuito que cambió sus planes
Durante años, Frigerio había manifestado su intención de alejarse del teatro, reconociendo el costo que implica en términos de tiempo y dedicación, especialmente cuando se tienen hijos y nietos. La actriz, conocida por su aprecio por la vida familiar y sus presencias significativas, había expresado su deseo de estar presente en los momentos clave de sus seres queridos. Pero el destino, o quizás el talento, quiso que el camino volviera a cruzarla con Francella, en un encuentro casual durante un viaje a los Premios Sur. Una charla fortuita y la posterior invitación para formar parte de “Desde el jardín” resultaron ser un punto de inflexión.
“Es como si te llamaran para jugar en la selección, no podés rechazarlo”, admitió Frigerio, con una sonrisa que delataba la emoción de reencontrarse con su pasión. La obra, una adaptación de la clásica historia, despertó en ella un interés renovado y la impulsó a reconsiderar su postura anterior.

Una química profesional y personal innegable
La relación entre Frigerio y Francella, definida por la actriz como una “complicidad” y una “confianza mutua”, es un factor clave en esta decisión. “Él dice: ‘Yo a esta la crié’”, reveló Frigerio, destacando la larga trayectoria profesional y la profunda amistad que los une. La presencia de Marcos Carnevale, otro pilar fundamental del equipo, completa un trío creativo con una dinámica única:
