Antonelli desata el caos en suzuka y ya manda en la f1 con 19 años
Kimi Antonelli ha convertido Suzuka en su patio particular. A los 19 años, el italiano ha destrozado el cronómetro y el registro de precocidad: nadie tan joven había liderado nunca el Mundial de Fórmula 1. Su doblete en China y Japón despega la temporada y entierra a los veteranos bajo una lluvia de récords.
La carrera parecía condenarle al ostracismo cuando el semáforo se apagó: mal salida, coche atrapado en el muro de sonido de los Honda. Pero el safety car se cruzó en la trazada como un ángel ex machina y devolvió al niño prodigio al primer plano. Desde ese instante, nadie le tocó el aceite. 13 segundos de renta sobre Oscar Piastri y una vuelta más rápida que certifica que el futuro ya no es un horizonte: es su espejo retrovisor.

Los españoles se quedan fuera del ritmo
Carlos Sainz y Fernando Alonso comparten país y calvario. El madrileño remontó del puesto 16 al 15; el asturiano, del 19 al 18. Ambos vieron la bandera a cuadros, sí, pero también la realidad: sus monoplazas parecen barcos anclados en una regata de foiling. Williams y Aston Martin arrastran un lastre aerodinámico que ni los trazados de Honda pueden maquillar. El abandono de Lance Stroll sella la crisis verde: dos coches, cero puntos, muchas dudas.
La tabla ya duele: Antonelli lidera con 71 puntos, Leclerc le sigue a 25 y los españoles suman cero. La próxima cita, Bakú, se perfila como un examen de supervivencia más que como una oportunidad. Mientras, el joven italiano vuela a Mónaco con la licencia de matar leyendas en la mochila.