Arenas desafía a la justicia: falsa orden de arresto y evidencia en riesgo
Piero arenas, envuelto en la polémica por la denuncia de Marcela Sánchez, ha encendido aún más la mecha al afirmar, a través de una transmisión en redes sociales, que existe una orden de arresto en su contra. Una declaración que, según el abogado de la denunciante, Felipe Salas, es una “burla a las autoridades” y, lo que es peor, podría estar poniendo en peligro la preservación de pruebas cruciales en el caso.
El abogado desmiente la supuesta orden
La versión de arenas fue respondida con contundencia por Salas, quien negó categóricamente la existencia de tal orden de arresto. “Eso es mentira”, sentenció el letrado, enfatizando que las verificaciones realizadas ante la Fiscalía de Iquitos no arrojaron ningún requerimiento de detención preliminar. La rapidez con la que se difundió la información a través de las redes sociales y los medios de comunicación subraya la necesidad de una mayor responsabilidad en la verificación de los datos, especialmente cuando involucran procesos judiciales en curso.

Evidencia digital en peligro: la verdadera amenaza
Si bien Arenas niega la orden, la realidad procesal, según el abogado Salas, es otra. Existe una solicitud formal en trámite, no de detención preliminar, sino de prisión preventiva. El punto central de la preocupación es la potencial pérdida de evidencia digital, un aspecto cada vez más relevante en la investigación de este tipo de casos. “Estamos esperando que se resuelva, porque hay evidencia digital que corre el peligro de perderse”, explicó Salas, alertando sobre la urgencia de tomar medidas para proteger la información.

Magaly medina: ¿victimización o manipulación?
La controversia también ha llegado al programa Magaly TV La Firme, donde la conductora Magaly Medina cuestionó la estrategia de comunicación de Arenas. “Este fin de semana ha tratado de victimizarse de muchas maneras… querer tratar de manipular al público y a la ley”, afirmó Medina, sugiriendo que el exchico reality estaría intentando construir una narrativa que no se corresponde con los hechos. Más allá del análisis mediático, lo que verdaderamente importa es la integridad del proceso judicial.
El caso, que ya había captado la atención pública, se complica con cada declaración. La conducta de Arenas, al menos desde la perspectiva de su abogado, no solo es cuestionable, sino que podría estar obstaculizando la investigación y poniendo en riesgo la posibilidad de obtener justicia para Marcela Sánchez. La pelota ahora está en el campo del Ministerio Público, que deberá evaluar la solicitud de prisión preventiva y determinar si las pruebas presentadas son suficientes para justificar una medida cautelar más severa. Lo que está claro es que la historia, lejos de llegar a su fin, apenas comienza a revelarse.
