Argentina rompe el silencio tras 20 años: sente ya se juega en steam
Veinte años en la recámara de un diseñador dejaron de ser un rumor este lunes. A las 10:00 ARG, la demo de Sente se activó en Steam y, en menos de una hora, mil usuarios ya descargaban el ejecutable. Oxobox Game Studios, el estudio porteño que mantuvo el proyecto en off hasta hoy, confirma: el juego completo llega en 2026, pero la jugada ya empezó.
Un tablero que vivió tres crisis económicas
El primer boceto nació en un cuaderno universitario durante el corralito de 2002. Desde entonces, la hoja se llenó de tachones cada vez que el país cambiaba de presidente. El mecanismo de turnos simultáneos —todos mueven a la vez y sólo se revelen las consecuencias después— se mantuvo intacto, como una apuesta contra la velocidad de la industria. Mientras afuera se hablaba de battle royale y NFT, Sente seguía siendo un tablero de cartulina en una mesa de café de Palermo.
La versión digital no traerá batallas de 100 jugadores ni season pass. Apenas un bar robotizado, seis sillas y la promesa de que quien adivine dos segundos antes morirá dos segundos después. La demo rinde exactamente 57 minutos si uno se limita a superar los tres oponentes: un profesor de televisión que enseña a contar energía, un brazo mecánico que castiga la impaciencia y un puzzle-bot con 23 enunciados diseñados a mano. Repetir partidas no alarga la vida; solo la vuelve más cruel.

La clave no es ganar, es no perder antes de empezar
Oxobox no esconde la influencia: RoboRally, SpaceChem y el ajedrez de Fischer a los 13 años. Pero la diferencia está en la incertidumbre calculada. Cada jugador programa cinco acciones —giro, avance, disparo, escudo, sobre-carga— y el sistema ejecuta todas a la vez. El resultado es una cadena de explosiones que puede volverse contra su autor si la previsión falla en un solo cuadrado. La demo no incluye multijugador humano; la compañía prefiere que el público se odie primero contra la IA antes de odiarse entre sí.
Curveball Games, el publisher londinense que apostó 1,2 M USD por el 30 % de los ingresos, exige un lanzamiento global simultáneo en PC y Switch. Oxobox aceptó, pero impuso una condición: el servidor oficial estará alojado en Buenos Aires. Nos quieren fuera del mapa; que al menos paguen el ping
, resume uno de los fundadores que todavía cobra en pesos.
La demo ya acumula 87 % reseñas positivas, aunque los foros se llenan de una queja recurrente: no entendí nada hasta la tercera partida
. La frase es, paradójicamente, el mejor elogio para un título que premia la memoria muscular antes que el reflejo. Oxobox no planea tutoriales más simples; planea un botón vergüenza
que publique tu derrota en Twitter sin editar.
El estudio calcula que necesita 50 000 copias para recuperar la inversión. Steam se queda con el 30 %, Argentina retiene el 35 % de impuesto a los servicios digitales y el banco local cobra 3 USD por cada transacción en dólares. La cuenta es fácil: cada venta a 20 USD deja 9,40 en manos de los desarrolladores. O sea, 531 915 unidades para salvar un sueño que empezó con lápiz y papel. La demo no pregunta si vas a comprar; solo si vas a entender por qué perdés antes de que termine el tutorial. El resto es negocio de fuego amigo y geometría predictiva. Ahora sí: la partida arranca en silencio. Quien dude, ya está muerto.
