Asesinan a auxiliar de american airlines: capturan a los presuntos responsables

La sombra del narcotráfico se cierne sobre Medellín. Eric Fernando Gutiérrez Molina, el auxiliar de vuelo de american airlines hallado sin vida tras una desaparición que mantuvo en vilo a Dallas y a las autoridades colombianas, fue víctima de una red criminal dedicada al robo con sustancias incapacitantes, según las primeras investigaciones. Tres individuos han sido identificados y se espera su captura en los próximos días, marcando un punto de inflexión en la investigación.

La escopolamina, una sombra en la noche medallinense

El comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, el brigadier general Henry Yesid Bello, confirmó el 7 de abril de 2026 que la identificación de los sospechosos se basó en las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de Medellín. Un sistema de vigilancia que, paradójicamente, se convierte en la herramienta clave para desmantelar una red que utilizaba la escopolamina para someter a sus víctimas. El modus operandi es escalofriante: robar aprovechando la vulnerabilidad de quienes buscan disfrutar de la vida nocturna en la ciudad.

Las órdenes de captura, ya emitidas, son el resultado de una colaboración estrecha entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, respaldada por el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, quien también aseguró que se ha establecido contacto con la Embajada de Estados Unidos para brindar acompañamiento en este caso que ha generado conmoción internacional.

La desaparición de Gutiérrez, reportada el 22 de marzo de 2026, desató una búsqueda desesperada que culminó con el macabro hallazgo en el sector de Puente Iglesia. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, expresó su solidaridad con la familia, un gesto que contrasta con la crudeza de la pérdida y la urgencia de esclarecer los hechos.

¿Qué sucedió esa noche? el testimonio de una amiga

¿Qué sucedió esa noche? el testimonio de una amiga

Sharom Gil, la última persona que vio a Gutiérrez con vida, relató a Telemundo y Telemedellín cómo conoció a “dos chicos” durante una velada en Medellín. Una invitación a continuar la noche en otro lugar, un giro inesperado que desembocaría en la tragedia. Gil enfatizó que Gutiérrez no buscaba problemas, que se le podía pasar a cualquiera, pero la realidad es que la suerte, o la falta de ella, lo ha colocado en el centro de un suceso que pone en alerta a la comunidad.

Ernesto Carranza, pareja de Gutiérrez, ha desmentido las especulaciones que apuntaban a un comportamiento imprudente por parte de la víctima. “Solo decir que se fue a Medellín, que fue a un antro o a buscar problemas, eso no es Fernando”, afirmó, reflejando la confusión y el dolor de una familia que busca respuestas. La información limitada que ha recibido la familia, sumada a la experiencia traumática de la acompañante, quien ha optado por el silencio, dificulta la reconstrucción de los eventos de esa fatídica noche.

La investigación apunta ahora a determinar si Gutiérrez fue víctima de robo mediante el uso de escopolamina, una sustancia que lo habría dejado inconsciente antes de que ocurriera el desenlace fatal. Aunque la Fiscalía aún no ha confirmado oficialmente esta línea de investigación, la posibilidad ha generado una profunda preocupación en la comunidad y ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los visitantes extranjeros en zonas de ocio nocturno en Medellín. El caso de Eric Gutiérrez es un duro recordatorio de que, incluso en los lugares más vibrantes, la seguridad nunca está garantizada.