Aurelio valdez cayó por usd 10 mil: la trampa que terminó en flagrante
La Procuraduría que él mismo usó para encarcelar corruptos ahora pide que Aurelio Valdez Alcántara duerma tras las rejas. La razón: aceptó una entrega controlada de USD 10 mil que venía marcada desde el juzgado.
El episodio ocurrió el viernes pasado, cuando agentes de la Dirección de Persecución grabaron al fiscal de la Pepca recibiendo el dinero en una bolsa de nylon. El juez que autorizó la operación ya había sellado los billetes con tinta invisible; basta con una lámpara ultravioleta para que Valdez brille culpable. Horas después, Wilson Camacho firmaba la solicitud de prisión preventiva que hoy reposa en el escritorio del presidente de la Cámara Penal, Julio César Cano Alfau, quien sorteará al instructor del caso.

De cazador a preso en 48 horas
El hombre que logró condenar a la exdirectora de Fodearte y a dos funcionarios del Ministerio de Agricultura se convirtió en el primer fiscal de la era Yeni Berenice Reynoso en caer por cohecho. «Medimos con la misma vara a todos», repetía la procuradora más temprano, sin pestañear. La frase suena a epitafio: Valdez ingresó a la Pepca en septiembre de 2020 y ya sumaba siete procesos de alto voltaje; ahora su propio expediente pesa en la balanza.
La defensa aún no habla, pero en los pasillos de la Procuraduría circula una versión que nadie confirma: el dinero era parte de una «vacuna» para archivar una investigación sobre contratos de oxígeno médico. El detenido, dicen, creía que los billetes eran el anticipo de un acuerdo mayor. Lo que ignoraba es que la cámara ya grababa y el juez ya firmaba.
La audiencia de medidas de coerción puede celebrarse este martes. Si el juez instructor admite la prisión preventiva, Valdez pasará de interrogar a imputados a responder desde el banquillo. Yeni Berenice lo resume en ocho palabras: «Jamás toleraremos actos de corrupción». El reloj de la justicia, por una vez, no dio tiempo a negociar.
