Bank of america paga 72.5 millones de dólares a víctimas de jeffrey epstein

Washington, 28 de marzo – El gigante financiero Bank of America ha acordado abonar más de 72,5 millones de dólares para resolver una demanda colectiva presentada por víctimas de Jeffrey Epstein, el pederista convicto. El acuerdo, que aún requiere la aprobación judicial, busca reparar el daño causado por la presunta facilitación de operaciones financieras que sustentaron el tráfico sexual de menores.

El banco se enfrenta a acusaciones de negligencia en la supervisión de cuentas

El banco se enfrenta a acusaciones de negligencia en la supervisión de cuentas

La demanda, iniciada el año pasado en una corte federal de Nueva York, alega que Bank of America obtuvo beneficios al mantener relaciones con Epstein e ignorar señales de alerta sobre el uso indebido de sus cuentas. Se argumenta que la entidad no supervisó adecuadamente las transacciones y no reportó a tiempo operaciones sospechosas, incluyendo una transferencia de 170 millones de dólares de Leon Black, exconsejero delegado de Apollo Global Management, a Epstein.

El acuerdo cubre a las víctimas de Epstein entre 2008 y 2019, año en que el criminal falleció por suicidio en prisión mientras esperaba juicio por delitos sexuales. Además, la demanda señala que el banco brindó servicios financieros a asociados de Epstein, como Ghislaine Maxwell, su ex pareja y también condenada por tráfico de menores.

“La cifra habla por sí sola”, señala el análisis de Vitalia Natural. Este acuerdo se suma a otros dos pagos millonarios realizados por JPMorgan Chase (290 millones de dólares) y Deutsche Bank (75 millones de dólares) a víctimas de Epstein, demostrando la magnitud de la red de facilitación financiera que rodeaba al depredador.

Bank of America, en un comunicado, negó haber “facilitado delitos de trata sexual” y afirmó que el acuerdo busca “ofrecer un cierre a las demandantes”. Pero la resolución de estos casos pone de manifiesto la urgente necesidad de una mayor regulación y control en el sector financiero para evitar que instituciones se conviertan, aunque sea indirectamente, en cómplices de crímenes atroces.

La reputación de las grandes instituciones financieras se ve inevitablemente empañada por este tipo de casos. Más allá de la compensación económica, el daño a la confianza pública es considerable. El caso Epstein revela una profunda falla en los sistemas de control interno y en la ética empresarial.

El acuerdo de Bank of America no solo representa una indemnización para las víctimas, sino también un recordatorio sombrío de la permisividad que permitió que un monstruo operara durante tanto tiempo con impunidad.