Basterra: fiscalía frena el primer permiso, persiste la negación
Salamanca ha vetado, por ahora, la posibilidad de que Alfonso Basterra, condenado por el brutal asesinato de su hija Asunta en 2013, disfrute de su primer permiso penitenciario. Una decisión firme de la Fiscalía, que se opone frontalmente a la petición presentada por la defensa, a pesar de la inclinación inicial del juez de vigilancia penitenciaria. El caso, que ya conmocionó a España, resurge con una nueva capa de complejidad.
La junta de tratamiento, clave en el veto
El rechazo del permiso no es una mera opinión: la Junta de Tratamiento del centro penitenciario de Topas, donde Basterra permanece desde 2025, emitió un veredicto contundente: ocho votos en contra y solo uno a favor. Esta disparidad, según argumenta la Fiscalía, exige una motivación reforzada, algo que, a su juicio, no se ha logrado. La Ley General Penitenciaria, en estos casos, es inflexible.
Juan José Pereña, fiscal jefe de Salamanca, ha justificado su postura no solo en la contundente votación de la Junta, sino también en la gravedad del delito cometido y el tiempo que aún resta por cumplir a Basterra: más de una década. Aunque la concesión de permisos ordinarios no exige el cumplimiento total de las tres cuartas partes de la condena, Pereña insiste en que sí representa una “indicación esencial de evolución”, un factor que, a su parecer, no se aprecia en el comportamiento del condenado.
Lo que nadie cuenta es la persistente negación de Basterra. La psicóloga del centro penitenciario ha documentado una “negación absoluta” de los hechos por los que fue condenado, junto con una “falta de asunción de responsabilidades”. Esta actitud, lejos de ser un detalle menor, pesa significativamente en la evaluación de su reinserción social.

Una novela desde la prisión: ¿un intento de redención?
Hace apenas unas semanas, la publicación de 'Cito', la primera novela de Basterra, generó un debate inesperado. Escrita desde la prisión de Teixeiro, la obra, dedicada a su hija Asunta, narra una historia de amor y desamor ambientada en la Castilla rural de los años 40, con un toque de fantasía. ¿Es este un genuino intento de introspección y redención, o una mera estrategia para obtener beneficios y, quizás, influir en la decisión de la Audiencia?
La Audiencia Provincial de Salamanca ahora deberá resolver el recurso de la acusación pública, un último obstáculo para las aspiraciones del condenado. El caso Asunta, una herida abierta en la sociedad española, sigue generando controversia y poniendo a prueba los límites de la justicia y la compasión. La madre de Asunta, Rosario Porto, también condenada por su participación en el crimen, se quitó la vida en prisión en 2020, dejando tras de sí un legado de dolor y preguntas sin respuesta.
La decisión final recae ahora en la Audiencia Provincial de Salamanca, que deberá ponderar cuidadosamente los argumentos de la Fiscalía, la defensa y la Junta de Tratamiento. Una decisión que, sin duda, reabrirá viejas heridas y reactivará el debate sobre la posibilidad de reinserción de un hombre que, para muchos, jamás podrá expiar su crimen.