Bezzecchi arrasa en austin y ya huele a campeón: cinco de cinco que hielan a marc márquez

El italiano Marco Bezzecchi no entiende de estadísticas ni de etiquetas. En el asfalto calcáneo de austin, donde el viento corta la respiración y los neumáticos se deshacen en veinte vueltas, ha clavado su quinta victoria consecutiva. La Aprilia RS-GP parece un misil teledirigido; sus rivales, meros conos en un slalom que ya controla con los ojos cerrados.

La guerra civil española por las migajas del podio

Mientras tanto, Jorge Martín y Pedro Acosta se repartieron el segundo y tercer cajón como quien reparte facturas después de un accidente. Martín, con la garganta seca de tensiones internas en el box Aprilia, aguantó el ritmo hasta que los neumáticos le pidieron clemencia. Acosta, el tiburón de Mazarrón, mordió el alerón de Bezzecchi durante media carrera, pero acabó tragando arena del circuito cuando el italiano apretó el acelerador en la curva 12. Aún así, su tercer puesto sabe a gloria: es la primera tanda de champagne que bebe en la categoría reina y lo hace con 20 años recién estrenados.

La crónica del caos la escribió Marc Márquez. Sancionado con una ‘vuelta larga’ por su derribo mutuo con Fabio di Giannantonio en la sprint del sábado, salió alBox para explicar lo inexplicable: «A veces el rival va al límite y tú vas más allá». Regresó a la pista en la posición 11 y firmó una remontada que olía a pólvora y a desesperación. Quedó quinto, a 3,8 segundos del podio, lo suficiente para que Ducati respire, pero no para que Bezzecchi se gire.

El récord que nadie pedía y todos temen

El récord que nadie pedía y todos temen

La quinta bandera a cuadros consecutiva iguala la machada que Márquez firmó en 2014. Entonces el de Cervera arrasaba con la Honda que hoy parece un recuerdo lejano. Ahora es Bezzecchi quien desata la tormenta: 125 puntos de 125 posibles, una cifra que obliga al resto a mirar al techo del motorhome y preguntarse si este 2025 ya está sentenciado. El campeonato lleva siete semanas y el italiano ha ganado más carreras que muchos pilotos en toda su carrera.

La escudería Aprilia celebra doblemente: Bezzecchi y Martín copan el uno-dos provisional del mundial. En Noale deben estar calculando ya el presupuesto de bonus que explotará si el milanese mantiene este ritmo. La fábrica de Arcore nunca había dominado con tanta saña en la era GPS; ahora controla la velocidad punta, la tracción y, sobre todo, la presión psicológica.

Detrás del telón, Fabio di Giannantonio acabó cuarto tras liderar la parrilla y perder el liderato antes del primer ecuador. La ‘Diggia’ que soñaba con romper el maleficio se encontró con un Acosta sin frenos y con un Bezzecchi que parece pilotar en otra dimensión. Ducati, por su parte, se quedó con ganas de más: Bagnaia noveno, Bastianini sexto, los dos Márquez fuera del podio. La hegemonía bávara se disipa en el aire seco de Texas.

El domingo en austin dejó la foto de un campeonato que se encamina a la historia con paso firme: Bezzecription —como lo bautizan ya los mecánicos— no da opción. La próxima cita es Jerez, su pista fetiche. Si el 4 de mayo vuelve a ganar, el clamor será unánime: el título no se lo discutirá ni Dios. Y Márquez, que ya conoce los sabores del dominio absoluto, deberá inventar una guerra que hoy parece perdida.