Bogotá al borde del caos: marcha satánica desafía la semana santa

El aire de bogotá, normalmente impregnado con el aroma a incienso y el fervor de la Semana Santa, se tornó irrespetuoso este jueves. Una marcha autodenominada “satánica” irrumpió en el corazón de la capital, generando un choque con fieles y exponiendo una fractura social palpable que, según sectores políticos, se ha estado incubando durante años.

El séptimazo, escenario de tensión

El séptimazo, escenario de tensión

El incidente, ocurrido en el tradicional corredor peatonal de la Carrera Séptima, conocido como ‘Septimazo’, culminó con desmanes frente a la iglesia de San Francisco, en el barrio Veracruz. La policía tuvo que intervenir para evitar una escalada de violencia, mientras el concejal Andrés Barrios denunciaba los hechos a través de su perfil de X, prometiendo acciones legales y la presentación de un proyecto de ley en el cabildo distrital.

La senadora Lorena Ríos (Colombia Justa Libres) fue contundente: “A los creyentes en Colombia nos atacan y nadie dice nada. En bogotá hay una discriminación que nadie quiere nombrar: la discriminación contra los creyentes”. Su declaración, un eco del sentir de muchos, ha encendido un debate sobre la libertad religiosa y los límites de la expresión en una sociedad cada vez más polarizada.

Pero la controversia no se limita al Jueves Santo. Barrios recordó incidentes anteriores, como el incendio provocado a la Iglesia de San Francisco el 8 de marzo de 2021, y los ataques a la Catedral Primada en septiembre de 2022. La persistencia de estos actos, sumados al silencio, según él, de la Alcaldía de Carlos Fernando Galán, ha generado un clima de indignación en la comunidad religiosa.

Y la sombra del poder ejecutivo. El concejal Barrios no dudó en recordar las declaraciones del presidente Gustavo Petro durante la reinauguración del Hospital San Juan de Dios, donde sugirió una visión controvertida sobre la figura de Jesús. “El presidente Petro, en un discurso oficial, dijo: ‘Y yo creo que Jesús hizo el amor, sí, a lo mejor con María Magdalena’”, recordó Barrios, enfatizando la falta de fundamento bíblico o histórico de tales afirmaciones.

La aspirante presidencial Paloma Valencia y la excandidata Vicky Dávila se sumaron a la condena, utilizando sus redes sociales para expresar su rechazo a la profanación de los lugares de culto. La cifra habla por sí sola: $280.000 millones destinados a la agenda de género, mientras que, según Barrios, no se encuentra ni una declaración oficial defendiendo a los creyentes.

Barrios anunció que radicará un proyecto de acuerdo en el Concejo de bogotá “para combatir el sesgo anti-creyente en la ciudad” y ha extendido una invitación a pastores, líderes religiosos y ciudadanos preocupados a unirse a su causa, conformando una mesa ciudadana para trabajar en este proyecto. El concejal ha prometido ejercer “las acciones judiciales correspondientes” y busca articular una respuesta contundente ante estos actos de desrespecto.

En un giro inesperado, Barrios también subrayó la hipocresía de la reacción ante la profanación de la fe cristiana, contrastándola con la posible reacción mundial si se hicieran comentarios similares sobre otras religiones. La Semana Santa en bogotá, un símbolo de tradición y devoción, se ha convertido en un espejo de las tensiones que atraviesan a la sociedad colombiana, mostrando la urgencia de un diálogo respetuoso y la necesidad de proteger la libertad de culto.