Bolsas asiáticas despegan: tregua en oriente medio alivia temores
Pekín, 8 de abril – Un respiro financiero se sintió hoy en las principales bolsas de China, impulsadas por un notable repunte tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Irán y Estados Unidos. La noticia, confirmada por Teherán y Washington, generó un torbellino de optimismo en los mercados, mitigando las tensiones que habían asfixiado la región en las últimas semanas y amenazado con desestabilizar la economía global.

Hong kong lidera la subida con un fuerte repunte
El índice Hang Seng de Hong Kong se disparó un 2,51%, acumulando 629,19 puntos y alcanzando los 25.745,72 enteros. El fervor alcista también se extendió al continente, donde el índice de Shanghái avanzó un 1,03% (40,09 puntos), situándose en 3.930,25, mientras que Shenzhen registró un alza del 2,51%, sumando 336,73 puntos hasta los 13.737,14.
La chispa que encendió este movimiento, según fuentes diplomáticas, fue la confirmación por parte del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, de un alto el fuego “inmediato” y el anuncio de una ronda de negociaciones en Islamabad. Donald Trump, en una declaración sorprendente, reveló que había pospuesto el ataque a infraestructuras iraníes, un gesto que, de por sí, ya alivió la presión sobre los mercados.
Pero hay un detalle crucial que explica la euforia en China: la importancia del Estrecho de Ormuz para el suministro energético del gigante asiático. Alrededor del 45% de las importaciones de gas y petróleo de China transitan por esta vital ruta marítima. El temor a una interrupción del flujo, exacerbado por los recientes ataques y contraataques, había disparado los precios del crudo y encarecido los costes energéticos y logísticos, obligando a las autoridades chinas a intervenir para controlar las subidas de los combustibles.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, añadió leña al fuego al afirmar que un “paso seguro” por el Estrecho de Ormuz era posible durante las dos semanas del alto el fuego. Esta declaración, interpretada como una señal de buena voluntad, contribuyó a calmar los ánimos y a impulsar la confianza de los inversores.
China, aunque ha condenado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha insistido repetidamente en la necesidad de “respetar la soberanía” de los países del Golfo, con los que mantiene lazos políticos, comerciales y energéticos de primer orden. La delicada situación ha puesto a prueba la diplomacia china, obligada a equilibrar sus intereses estratégicos con la estabilidad regional.
La reacción de los mercados chinos refleja, en definitiva, el alivio ante la posibilidad de una desescalada. Aunque la incertidumbre persiste, la tregua temporal ha abierto una ventana de oportunidad para la recuperación económica y la estabilización de los precios en una región clave para el comercio mundial. La pregunta ahora es si las negociaciones en Islamabad serán capaces de convertir este alto el fuego en un acuerdo duradero, o si la inestabilidad volverá a acechar.