Calama sangra y el gobierno aprieta: pórticos de metal en todas las escuelas

La muerte de María del Carmen Espinoza, inspectora de 59 años, acuchillada frente a sus alumnos en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, obligó al Ejecutivo a sacar del cajón un proyecto que llevaba meses en standby: detectores de metales en los centros educativos. El atacante, un estudiante de 18 años que planeó el asesinato durante meses y lo anunció en redes, irrumpió el viernes con varias armas blancas y gas pimienta. El saldo: una mujer sin vida y cuatro heridos que aún despertan con la pesadilla de los gritos.

El anuncio de maría paz arzola: reglamento exprés y plazos inciertos

La ministra de Educación salió el sábado a la mañana a confirmar lo que muchos directores llevaban semanas reclamando: el ministerio prepara el reglamento de la Ley de Convivencia Escolar para que los colegios puedan instalar pórticos «una vez que la ley salga de la Contraloría». Arzola prometió una guía tipo para agilizar los proyectos y pidió «celeridad» a las autoridades locales. Lo que no dijo es cuánto costará ni quién pagará la factura: ni una palabra sobre el presupuesto.

En calama, la comunidad escolar aún no sale del estupor. «Nos pasamos la noche limpiando sangre de los pasillos», cuenta una auxiliar que pide no ser nombrada. «Los chicos preguntan si volverá a pasar. Yo no tengo qué responderles.»

El gremio de profesores rechaza el parche tecnológico

El gremio de profesores rechaza el parche tecnológico

Mario Aguilar, presidente del Colegio de Profesores, no se anda con rodeos: «Los pórticos no curan la soledad, ni la depresión, ni el odio que se gesta en casa». Convoca a movilizaciones pacíficas este lunes y martes en todo el país. «Si la respuesta es una máquina que pita, estamos perdidos.»

Desde la oposición, el senador Pedro Araya (PPD) se ofrece a co-redactar la norma, pero advierte: «Necesitamos psicólogos, no detectores». Más duro se muestra el independiente Karim Bianchi: «Improvisan con aparatos porque les da pánico hablar de salud mental. No entienden que la violencia ya está adentro cuando el chico atraviesa el umbral».

La calculadora del miedo: 37 mil escuelas, cero pesos asignados

La calculadora del miedo: 37 mil escuelas, cero pesos asignados

El ministerio habla de «proyecto tipo», pero en la práctica hay un hueco de 150 millones de dólares si se pretendiera equipar todos los establecimientos públicos. La diputada libertaria Gloria Naveillán lo resume en una frase que retumba: «O ponemos plata o seguimos enterrando docentes».

Mientras tanto, los adolescentes de Calama crearon un mural en la vereda del liceo. Pintaron a la inspectora con un libro en la mano y la leyenda: «Nos enseñaste a llegar a tiempo, pero no alcanzaste a llegar a tu casa». El mensaje dura hasta que llueva.