Canarias arranca 15 millones al estado para blindarse del estrangulamiento iraní
La guerra entre EE.UU., Israel e Irán deja a Canarias fuera del abanico de rebajas del IVA que el Gobierno aprobó el 20 de marzo. La respuesta: 15 millones de euros ya, otros 45 si el conflicto se alarga, y un IGIC que se desploma al 0 % para 45 productos básicos. Fernando Clavijo y Ángel Víctor Torres lo sellaron en menos de dos horas en la sede de la Presidencia canaria.
Gasolina al 0 % y transportistas al borde del 100 % de devolución
La cesta de la compra se blinda. El Impuesto General Indirecto Canario desaparece para leche, pan, huevos, pasta y aceite. El combustible baja del 1 al 0 %. Los transportistas pasarán a recuperar el 99,9 % del IGIC que soportan, una devolución que hasta ahora se quedaba en el 67 %. El Consejo de Gobierno canario aprueba hoy mismo el paquete, que entrará en vigor en cuanto publique el Boletín Oficial.
La suma de partidas llega en dos tramos. El primero, 15 millones, antes de junio. El segundo, condicionado: si los misiles y los barcos siguen cruzándose en el Estrecho de Ormuz, el Estado desembolsará 45 millones más. Torres lo dejó claro: «No vamos a dejar que la distancia y la singularidad fiscal dejen a los canarios en tierra de nadie».

El chantaje de la lejania
Canarias no puede aplicar la rebaja del IVA porque aquí no hay IVA; hay IGIC. Esa diferencia, nacida del siglo pasado, se convierte ahora en una losa cuando Madrid anuncia un recorte del 5 % en el gravamen de los alimentos. La compensación llega tarde y mal: el Real Decreto se publicó el 20 de marzo, pero la comunidad autónoma lleva diez días negociando para que no se quedara sin munición.
Clavijo lo llamó «justicia» y no exageró. El archipiélago importa el 95 % de lo que consume. Cada subida del crudo se traduce en un alza inmediata en los precios de las estanterías. La guerra en Oriente Medio ha encarecido el traslado de contenedores en 1.200 euros por TEU desde enero, según datos de la Asociación de Navieros de Gran Canaria. El dinero anunciado ayer cubre apenas tres meses de desvío.
El ministro de Política Terratorial insistió en que el acuerdo se ha cerrado «en tiempo récord». En el Congreso, la convalidación del decreto se aprobó en 48 horas. En Canarias, los supermercados llevan dos semanas marcando precios con pegatinas nuevas cada tres días. La velocidad legislativa no ha evitado que el carro de la compra se haya encarecido un 8,4 % desde enero, según el Instituto Nacional de Estadística.
El cierre del trato deja un regusto agridulce. La compensación salva la legislatura, pero no blinda el futuro. Si el conflicto se alarga más allá del verano, Canarias tendrá que volver a la mesa de negociación. Mientras tanto, el IGIC al 0 % entra en vigor sin fecha de salida. La guerra está lejos, pero la factura llega todos los viernes al supermercado. Y ahí, a final de mes, no valen titulares: pesa lo que pesa, y cuesta lo que cuesta.