Candelaria ochoa encara al periodista que exhibió sus cuatro casas: “te demando”

La declaración patrimonial de la diputada local Candelaria Ochoa Ávalos contenía una casa comprada a cero pesos. El periodista Jorge García Orozco lo publicó. Ella respondió con una amenaza de demanda. En menos de 24 horas, la supuesta austeridad de Morena en Jalisco quedó expuesta a la luz de un inventario inmobiliario que enciende la polémica sobre el patrimonio de los servidores públicos.

De cero pesos a cero respuesta pública

El documento oficial, al que tuvo acceso este diario, enumera tres viviendas y un departamento. En el rubro “valor de adquisición” figuran cantidades que van desde el cero absoluto hasta montos heredados sin precio. García Orozco compartió la captura en redes. La respuesta llegó por el mismo canal: un audio, según él, donde Ochoa advierte: “Te voy a demandar”. La frase se viralizó antes que cualquier desmentida.

La legisladora, doctora en Ciencias Sociales y ex titular de la CONAVIM, guarda silencio. Su oficina no emitió posicionamiento alguno. En cambio, en el zócalo de Guadalajara circula el meme de una casa etiquetada con el precio de un caramelo. La ironía duele cuando el partido que se jacta de “republicano y austero” ve a una de sus figuras acumular inmuebles sin dar explicaciones.

La trastienda del poder académico

La trastienda del poder académico

Ochoa no es una novata. Fue diputada federal por Movimiento Ciudadano, regidora en Guadalajara y funcionaria federal. Su nombre aparece en programas de igualdad de género y campañas contra la violencia hacia las mujeres. Ahora su imagen aparece en una hoja de Excel con cuatro filas de propiedades. El contraste entre el discurso y la hoja de cálculo late como una cacheta al electorado morenista que cree en la austeridad.

El Congreso de Jalisco, por su parte, se lava las manos: “La declaración es responsabilidad de quien la firma”. Pero nadie audita los ceros. Nadie cuestiona la herencia sin valor. El vacío legal se vuelve compostera de sospechas.

Mientras tanto, García Orozco sigue sin recibir la demanda prometida. En su celular guarda la captura del mensaje y la fecha. “Si me demandan, demandan al documento público”, dice. La frase resume el escenario: o la diputada desmiente su propia firma o acepta que la austeridad es un eslogan que se queda en el podio.

El caso quedará olvidado en una semana. Las casas, no. Ahí seguirán, de piedra y concreto, mientras el mandato de Ochoa corre hasta 2027. Una legislatura entera para explicar cómo se compra a cero pesos y qué se hereda sin precio. El reloj corre más rápido que la política. Y la gente, la que paga impuestos, ya hizo la cuenta: cuatro propiedades, una sola vida pública. El resto es silencio y pantallas en modo avión.