Caracas: estudiantes exigen amnistía, revelan torturas y expedientes fabricados

El silencio oficial sobre los presos políticos en Venezuela se rompió este martes en Caracas. Estudiantes universitarios y familiares de detenidos se manifestaron frente a la Asamblea Nacional, denunciando la exclusión sistemática de cientos de personas de la Ley de amnistía para la Convivencia Democrática, una norma aprobada tras la toma de poder por Delcy Rodríguez a raíz de la captura de Nicolás Maduro.

El acrónimo 'tancol': una herramienta de persecución

La movilización, que se produce dos meses después de la promulgación de la ley, pone de manifiesto las fisuras de un proceso de reconciliación que, según la presidenta encargada, buscaba cerrar heridas políticas. Sin embargo, la realidad es otra: el término “tancol” – terroristas armados narcotraficantes colombianos – acuñado por el régimen desde mediados de 2021, ha servido, según la organización Surgentes, para justificar la detención de campesinos fronterizos, acusados de terrorismo tras ser sometidos, según denuncias, a torturas y con expedientes manipulados.

Antonio González Plessmann, miembro de Surgentes, advierte que la cifra real de afectados podría superar los 200, a pesar de que la organización ya ha documentado 45 casos, muchos de ellos con doble nacionalidad colombo-venezolana. La ironía es palpable: los tribunales remiten a la Asamblea Nacional, y la Asamblea Nacional, a los tribunales, dejando a las familias atrapadas en un limbo burocrático.

El testimonio devastador de una abuela

El testimonio devastador de una abuela

Pero más allá de la burocracia, hay rostros y tragedias personales. Doris Pineda, abuela de Erwin Álvarez, detenido con tan solo 15 años mientras trabajaba en una finca ganadera, relató con dolor cómo su nieto, hoy de 19, fue torturado para forzar una confesión falsa.