Castigan a un subprefecto en puno con ejercicios y látigos por reunirse con keiko fujimori
En la plaza de armas de Macarí, provincia de Melgar, el subprefecto Freddy Condori Yucra saltó en cuclillas 30 veces mientras una mujer lo azotaba. Su delito: haber recibido a Keiko Fujimori en un fundo privado y posar junto a ella para la foto de campaña.

La ronda campesina que impone justicia en la plaza
Los videos, grabados en vivo por testigos y subidos a Facebook, muestran a la dirigente de la ronda campesina con un látigo de cuero en la mano. Cada golpe iba acompañado de una reprimenda: «¿No recuerda lo de Juliaca?». En el 2022 y 2023, la región aún sangra por la represión que dejó decenas de muertos; para los comuneros, la lideresa de Fuerza Popular simboliza el aval a esa violencia.
Condori intentó escabullirse. Dijo que ya no era autoridad desde el 1 de enero, pero la mujer lo desmintió con un papel en la mano: su designación está vigente. El hombre, de camisa azul y mascada en la frente, obedeció. Se agachó, saltó, se arrastró. La plaza se convirtió en un tribunal improvisado y la sentencia se ejecutó al instante.
La escena dura tres minutos y medio. Al final, la dirigente lo despide con una orden: «Retírese de aquí». Condori recoge su gorra del suelo y se aleja entre murmullos. En redes, la reacción se partió: para algunos, una humillación inadmisible; para otros, la única forma de castigar a un funcionario que olvidó su deber de neutralidad.
El subprefecto fue nombrado durante el gobierno de Dina Boluarte, la misma que los ronderos acusan de traicionar a Puno. Ahora, su cercanía con el fujimorismo lo ha convertido en el chivo expiatorio de un territorio que no perdona. La próxima vez que un político visite Macarí, lo más probable es que piense dos veces antes de sonreír para la foto.
