Cepeda denuncia montaje: ¿intento desesperado por frenar su ascenso?
La campaña presidencial colombiana se incendia con acusaciones de montaje y difamación. Iván Cepeda, aspirante a la presidencia, ha denunciado a través de su cuenta de X (antes Twitter) un supuesto plan para desacreditarlo, alegando la inminente publicación de un audio fabricado que lo vincula con organizaciones criminales. Un nuevo capítulo en una campaña electoral marcada por la polarización y las estrategias de desprestigio.
La denuncia: un audio falso como arma electoral
Cepeda afirma que un medio de comunicación difundirá un audio adulterado, supuestamente protagonizado por un individuo vinculado al crimen organizado, que anunciaría un respaldo a su candidatura. “Se trata de un nuevo montaje”, declaró el candidato, anticipándose a la publicación de la noticia. Ésta no es la primera vez que Cepeda denuncia intentos de dañar su imagen en plena campaña. En marzo, acusó a sus oponentes de manipular fragmentos de entrevistas para distorsionar su discurso político.
El candidato ha negado categóricamente cualquier contacto con organizaciones criminales, rechazando cualquier tipo de apoyo ilegal. “Rechazo de plano cualquier clase de ofrecimiento de apoyo que provenga de la ilegalidad”, sentenció, acusando a sus rivales de recurrir a la propaganda sucia por temor a su posible victoria en primera vuelta, prevista para el 31 de mayo de 2026.

Un historial de acusaciones y controversias
Las acusaciones contra Cepeda no son nuevas. En agosto de 2025, el escritor Camilo García lo señaló de mantener vínculos con el antiguo secretariado de las Farc, basándose en supuestos encuentros en la llamada “Casa Verde”. García, quien se exilió en Suecia tras recibir amenazas que, según él, fueron orquestadas por el propio Cepeda, ha insistido en que el candidato estuvo detrás de esas intimidaciones. Cepeda, por su parte, ha desestimado estas acusaciones como un intento de “vincularme falsamente con las Farc”, y ha anunciado que radicará una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia.
Lo que nadie cuenta es cómo estas acusaciones, a menudo sin pruebas concluyentes, se propagan a la velocidad de la luz en redes sociales, alimentando la desconfianza y polarizando aún más a la sociedad. La senadora María Fernanda Cabal, del Centro Democrático, ha sido señalada por Cepeda de descontextualizar fragmentos de entrevistas para acusarlo de apoyar a organizaciones campesinas vinculadas a grupos armados.
En un contexto político ya de por sí complejo, estas acusaciones y contra-acusaciones ponen en entredicho la integridad del proceso electoral y generan dudas sobre la credibilidad de los candidatos. La transparencia y la verificación de la información se vuelven más cruciales que nunca.
Con la fecha de las elecciones acercándose, la pregunta que queda en el aire es si estas estrategias de desprestigio lograrán frenar el impulso de Iván Cepeda, o si, por el contrario, fortalecerán su posición como alternativa para el electorado colombiano. El resultado, como suele suceder, se decidirá en las urnas, pero el camino hacia ellas está pavimentado con sombras y sospechas.