Coloma se hunde: el paro cae al 9,2 % y el mercado laboral despierta

La cifra es una bofetada para quienes pronosticaban un 2026 en recesión: el desempleo en Colombia se desplomó al 9,2 % en febrero, 1,7 puntos por debajo del pánico de enero y un punto entero menos que hace doce meses. En la práctica, 624.000 personas encontraron empleo en doce meses y el país ya tiene 24 millones de ocupados, la cifra más alta desde que el DANE empezó a contar sin maquillaje.

El empleo que regresa ya no es el de antes

El empleo que regresa ya no es el de antes

Miremos el detalle que nadie firma: los nuevos puestos nacieron en despachos de abogados, laboratorios de software y aulas universitarias, mientras el campo y el transporte seguían despidiendo. La recuperación, en otras palabras, huele a traje y no a overol. La tasa de ocupación trepó al 58,7 %, pero la participación —el porcentaje de gente que busca trabajo— se estancó en el 64,7 %. Traducción: muchos que se lanzaron al mercado en enero ya encontraron dónde aterrizar, pero aún hay reservas de mano de obra ociosa que pueden volver a activarse si la cosa se tuerciese.

En las trece grandes ciudades la historia se repite con acento urbano: 9,2 % de paro frente al 9,8 % de hace un año. Bogotá, Medellín y Barranquilla absorben la mitad del nuevo empleo, lo que deja a la Colombia rural mirando el tren desde la estación. La directora del DANE, Piedad Urdinola, lo advirtió sin anestesia: «La recuperación es desigual y depende de servicios intensivos en conocimiento». O sea: si uno no sabe codificar o dar clases, la salvación llega más lento.

El Gobierno ya celebra la cifra como escudo contra la calificación de riesgo, pero hay un escollo llamado informalidad que el boletín no menciona: cuando se desglosen los datos de calidad del empleo, es probable que la mitad de esos 624.000 nuevos ocupados esté sin contrato ni prestaciones. La lección: en Colombia bajar el desempleo es relativamente fácil; mantenerlo y dignificarlo, la tarea pendiente.