Colombia bloquea camiones y abre 7.499 km para evitar el caos de semana santa 2026
El país se prepara para su mayor éxodo sobre ruedas: más de 14 millones de colombianos se moverán entre el 1 y el 5 de abril y la única válvula de escape que le queda al Estado es prohibirle la entrada a los camiones. Así de simple. Así de desesperado.
La cifra habla por sí sola: 10 millones de vehículos particulares, 4 millones de pasajeros en buses y 1,8 millones más por avión. La red vial colapsará en picos de 192.000 carros diarios y el Gobierno solo ha encontrado una respuesta: cerrarle el paso al tractor que transporta el pollo, el cemento y el banano. Miércoles y jueves santo, desde las 12 del mediodía hasta las 11 de la noche, ningún camión de más de 3,4 toneladas circulará por los corredores que conectan a Bogotá con Girardot, Villavicencio, Tunja o la Costa Atlántica. Es la mayor restricción de carga en la historia de una Semana Santa.
Lluvias abren 27 grietas en el mapa de viaje
Mientras tanto, la montaña se desmorona. Deslizamientos, caída de rocas y puentes maltrechos han dejado 5 cierres totales y 22 parciales en 10 departamentos. Nariño, Antioquia y Santander están en rojo: allí la carretera se convierte en lotería. La línea 01 8000 519 1656 del Ministerio de Transporte se ha vuelto el nuevo 123: colgará sobrecargada de llamadas de familias que solo quieren saber si llegarán a tiempo a la playa o al pueblo de la abuela.
En Cundinamarca, el gobernador Jorge Emilio Rey ya no habla de “plan” sino de “batalla”. Batalla contra 131 puntos negros que han cobrado vidas en años anteriores. Batalla contra un éxodo de 3,5 millones de almas que pasarán por sus 2.600 kilómetros de vía. Allí montarán un reversible continuo entre Apulo y Mosquera el sábado a partir de las 2 de la tarde y un pare y siga entre La Mesa y La Vara el miércoles santo. El domingo, Soacha será un embudo de emociones: desde las 2 de la tarde hasta las 8 de la noche, la avenida Canoas fluirá solo en dirección a la capital. El que quiera volver al llano tendrá que esperar o inventar un desvío.

El 2025 dejó 246 ataúdes en la cuneta
El fantasma de la tragedia viaja en el asiento del copiloto. El año pasado, 246 personas murieron en accidentes durante Semana Santa. La ministra Mafe Rojas lo dice sin anestesia: “La prioridad es proteger la vida de los colombianos”. Por eso desplegaron 6.450 personas en carretera, 700 equipos de rescate y un sistema de cámaras que leerá placas en tiempo real. El mensaje es claro: el que se emborrache al volante, el que se monte sin carné o el que ignore el pico y placa encontrará un uniforme antes que una garita.
La ironía es brutal: para que la familia llegue a San Andrés, el banano se quedará varado en la frontera de Cajicá. Para que el turista tome un vuelo a Cartagena, el contenedor con los insumos del hotel duermerá en un parqueadero improvisado. La logística del país se dobla al ritmo de un calendario religioso y el consumidor pagará la sobretasa en la primera semana de abril.
Así que revise el aceite, baje la aplicación del INVÍAS y llene el tanque antes del miércoles. La autopista será un río humano y el único salvavidas es la restricción que le metieron al tractor. Colombia entera avanza en primera; el freno de mano se llamó “Semana Santa 2026”.