Colombia crea el primer fondo del mundo para proteger a las mujeres periodistas
Veintitrés años después de que secuestraran, torturaran y violaran a Jineth Bedoya dentro de la cárcel La Modelo, colombia responde con una herramienta que no existía en ningún país del hemisferio: un fondo público de 500.000 dólares anuales para defender a las mujeres que ejercen el periodismo bajo amenaza.
La sentencia que obligó al estado a actuar
La Corte Interamericana de Derechos Humanos dictaminó en agosto de 2021 que colombia debía reparar a Bedoya. No se trataba de dinero. La periodista desmanteló la idea del cheque compensatorio: “Un cheque no es capaz de reparar lo que queda roto de por vida”. Lo que pidió fue una estructura que blindara a sus colegas. El Ministerio de Igualdad publicó este lunes el decreto que reglamenta el fondo No es hora de callar, nombre tomado de la columna que Bedoya escribió mientras sus agresores la mantenían secuestrada.
El fondo nace en medio de la peor crisis de credibilidad de los medios colombianos. Desde el 20 de marzo estallaron denuncias de acoso sexual en las principales redacciones del país. La investigación interna de Noticias Caracol y la destitución del exviceministro Axcan Duque por presunto hostigamiento a una subalterna son solo la punta del iceberg. Duque fue removido el jueves pasado; el ministerio que él mismo integraba ahora financia la protección de quienes denuncian.

De qué manera funcionará la protección
La cuenta, adscrita al Ministerio de Igualdad, abrirá líneas de financiación el 27 de abril. Las periodistas podrán acceder a recursos para:
– blindaje jurídico contra demandas estratégicas contra el derecho público (SLAPP),
– traslado urgente de regiones donde operan grupos armados,
– tratamiento psicológico y de salud sexual,
– contratación de seguridad privada cuando la Policía no responda.
La viceministra Tamara Ospina admite que la violencia de género se ha usado como “arma de represión y silenciamiento”. La cifra habla por sí sola: en lo que va de siglo, 145 mujeres han sido asesinadas en colombia por ejercer el periodismo local, según la Fundación para la Libertad de Prensa. Solo 12 casos terminaron en condena.
Bedoya, hoy subdirectora de El Tiempo, cierra la jornada con una frase que retumba en la sala de prensa: “Soñé con entregarle al país una herramienta que proteja a las que comunican. Hoy ese sueño tiene nombre y presupuesto. Falta que tenga dientes”.
