Congo y irak, dos regresos épicos al mundial 2026
Guadalajara y Basora vibraron con momentos de euforia que tardaban décadas en repetirse: la República Democrática del Congo e Irak sellaron sus billetes para el Mundial 2026, una cita que promete reescribir historias y despertar pasiones dormidas en dos continentes.
Un congo que revive su gloria de los 70
La República Democrática del Congo, o Zaire como se conocía en 1974, regresará a una fase final de un Mundial tras 52 años de ausencia. La victoria por 1-0 sobre Jamaica en Guadalajara, sellada con un gol de Axel Tuanzebe en la prórroga, fue una liberación para una afición que creía olvidado el sueño de ver a su selección en el máximo torneo futbolístico. Formarán parte del Grupo K, donde se medirán a Portugal, Uzbekistán y Colombia; un desafío considerable, pero la ilusión ya ha florecido en Kinshasa.
Pero hay un detalle que añade dramatismo a este regreso: el nombre ha cambiado. Zaire, el país que participó en el Mundial de Alemania 1974, es ahora la República Democrática del Congo, un reflejo de las transformaciones políticas y sociales que ha atravesado la nación africana. La selección, sin embargo, lleva consigo la memoria de una época dorada, buscando ahora emular ese brillo en el escenario global.

Irak, 40 años esperando una nueva oportunidad
El camino de Irak fue más accidentado, pero el final resultó igualmente glorioso. La selección iraquí venció a Bolivia por 2-1 en una final de repesca cargada de tensión. Ali Al-Hamadi abrió el marcador con un gol de cabeza en un córner, pero Bolivia empató con un tanto de Moisés Paniagua. La entrada de Aymen Hussein en la segunda parte resultó decisiva, concretando el 2-1 definitivo tras una jugada a balón parado que evidenció la pasividad defensiva boliviana. La cifra habla por sí sola: 40 años de espera, desde la única y amarga participación en México 1986, donde perdieron sus tres partidos sin lograr anotar un solo gol.
Ahora, Irak se enfrentará a Francia, Noruega y Senegal en el Grupo I, un panorama que, sin embargo, no intimida a un equipo que ha demostrado tener garra y determinación. Graham Arnold, técnico de Irak, podrá ahora enfocarse en preparar este complicado grupo con la confianza de un equipo que ha sabido superar la adversidad y volver a soñar con la gloria futbolística. La afición iraquí ya se prepara para celebrar un Mundial que se presagia lleno de emoción y sorpresas.