Corte suprema libera la tercerización: ¿fin de una polémica?
La corte suprema ha dado un giro inesperado al debate laboral en Perú, anulando la prohibición de tercerizar actividades esenciales. Una decisión que, según los gremios empresariales, abre una puerta a la recuperación de la competitividad y la inversión, pero que deja en el aire el futuro de miles de trabajadores y reaviva las tensiones entre empresas y sindicatos.
El decreto de chávez y la reacción empresarial
El decreto supremo que limitaba la tercerización, impulsado por la entonces ministra de Trabajo, Betssy Chávez, durante el gobierno de Pedro Castillo, generó un terremoto en el mundo empresarial desde su publicación en febrero de 2022. Las asociaciones empresariales, como la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) y la Cámara de Comercio de Lima (CCL), advirtieron desde el principio que la restricción afectaría gravemente la competitividad de las empresas peruanas, frenando la inversión y poniendo en riesgo miles de puestos de trabajo.
La justificación de Chávez, centrada en la protección de los derechos laborales, chocó frontalmente con la visión de los empresarios, que argumentaban que la tercerización es una herramienta esencial para la eficiencia, la especialización y la generación de oportunidades laborales. La cifra habla por sí sola: según la SNI, la norma derogada había puesto en jaque inversiones por miles de millones de soles.

Un precedente sobre los límites del ejecutivo
La corte suprema, al anular el decreto, ha establecido un precedente importante sobre los límites del poder ejecutivo para restringir herramientas empresariales. El fallo enfatiza que el control estatal y la fiscalización pueden ejercerse sin necesidad de recurrir a prohibiciones generales que afecten la organización empresarial. Pero hay un detalle que resulta crucial: la decisión judicial no elimina la necesidad de respetar el marco legal vigente ni de evitar la desnaturalización de la figura de la tercerización.
La SNI ha celebrado la sentencia como una corrección a una medida que consideraba “gravesamente dañina” para la economía peruana. “No se trata solo de una discusión legal, sino del futuro del empleo en el Perú,” declaró su presidente, destacando la necesidad de un marco legal previsible que impulse la formalidad y el desarrollo productivo.

La ccl reivindica la libertad de empresa
Desde la Cámara de Comercio de Lima, se ha enfatizado que la eliminación de la prohibición devuelve la libertad de empresa y refuerza la seguridad jurídica. La CCL siempre consideró que el decreto de Chávez excedía las facultades reglamentarias del Ejecutivo y generaba incertidumbre en sectores estratégicos como la minería, la industria y los servicios. “La tercerización es un mecanismo internacional que promueve la eficiencia, la especialización y el desarrollo económico en el Perú,” afirmó su presidente, subrayando que la decisión judicial permitirá que las empresas y sus contratistas continúen operando bajo esta modalidad, siempre y cuando se cumplan los requisitos legales.
La polémica sobre la tercerización, lejos de amainar, se reaviva con esta decisión judicial. La pelota está ahora en el tejado de los legisladores y de los sindicatos, quienes deberán encontrar un equilibrio entre la protección de los derechos laborales y la necesidad de fomentar la competitividad y la inversión en el Perú. El futuro del empleo en el país, una vez más, pende de un hilo.
