Crisis en la ucv: aumento del salario mínimo desata la indignación de los profesores
Caracas, 30 de abril – La Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (UCV) ha lanzado un manifiesto contundente tras el anuncio del Gobierno de Delcy Rguez de un incremento del ingreso mínimo integral a 240 dólares mensuales. Un movimiento que, lejos de aliviar la situación, profundiza la desvalorización de las remuneraciones y pulveriza los beneficios laborales, según fuentes oficiales.
La ucv denuncia el ‘fraude constitucional’
La asociación, en un comunicado publicado en X, califica el anuncio como “reiteración del fraude continuo a la Constitución y la ley”. Se cuestiona la falta de claridad en la distribución de ese ingreso, señalando una estrategia que, según ellos, busca sustituir el salario por un mero ‘ingreso’.
La medida, presentada como el “más importante de los últimos años”, no especifica el monto de las bonificaciones que complementarán el sueldo, que permanece congelado en 130 bolívares – apenas 27 centavos de dólar – desde 2022. Esta situación, lejos de mejorar, agrava la precariedad de los docentes venezolanos.
La UCV, liderada por una corriente de pensamiento crítico, considera que esta política representa “otro golpe mortal contra la universidad”. Denuncian la despreciación del mérito, la experiencia y la jerarquía, elementos esenciales para el funcionamiento de una institución académica de primer nivel. Además, destacan que la medida pone en riesgo las convenciones colectivas y las instituciones encargadas de la seguridad social.

La fapuv llama a la movilización
La Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV) ha convocado a una manifestación para el 1 de mayo – Día Internacional del Trabajador – exigiendo salarios dignos y pensiones justas. La organización, en un comunicado, describe los anuncios del Ejecutivo chavista como “no hay aumento salarial”, reafirmando su compromiso con la lucha por la reivindicación de sus derechos.
Ante esta situación, los sindicatos y gremios del país han emitido un llamado a la protesta, reclamando un aumento del salario mínimo y una valoración real del trabajo académico. La UCV, con una trayectoria de resistencia y defensa de la calidad educativa, se mantiene firme en su postura: “Nuestro trabajo académico debe ser remunerado con justicia y esa remuneración debe ser salarial para recuperar tanto la carrera académica como los beneficios de la seguridad social”. El futuro de la universidad venezolana pende de un hilo, y la respuesta del gobierno se antoja incierta.
