Crisis oncológica en el fomag: acuerdo urgente evita la parálisis de tratamientos
La atención oncológica para los docentes afiliados al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) se mantiene activa, gracias a un acuerdo inmediato con la Fundación Santa Fe de Bogotá. Un crisis que amenazaba con dejar a cientos de pacientes sin acceso a tratamientos vitales, ha sido sorteada en el último momento.
Detalles del acuerdo: garantía de tratamientos en curso
Tras una denuncia pública de la congresista Jennifer Pedraza, que denunciaba la suspensión de servicios, el Fomag logró un acuerdo que asegura la continuidad de los tratamientos en curso, incluyendo quimioterapias, cirugías, hospitalizaciones y trasplantes. Una situación que, como señala la propia Pedraza, es alarmante dado el elevado índice de cáncer entre los profesores – cinco veces superior al de la población general.
El documento oficial, emitido el 30 de abril de 2026, detalla la apertura de agendas para servicios diagnósticos especializados, esenciales para el seguimiento de los pacientes. Se han establecido compromisos financieros para asegurar la sostenibilidad de la prestación, mediante la normalización progresiva de pagos y la implementación de mecanismos de seguimiento periódico.

Articulación con la red de prestadores: un enfoque integral
Pero el acuerdo va más allá de la simple continuidad de los tratamientos. Se ha acordado una articulación con la red de prestadores del Fomag para que otros servicios de salud, no de alta complejidad, sean atendidos en instituciones alternativas. Esto busca evitar interrupciones en los tratamientos de menor nivel y garantizar una cobertura integral para todos los afiliados. En palabras del vicepresidente del Fomag, Herman Bayona, “Queremos transmitir un mensaje de tranquilidad; nuestros afiliados continuarán siendo atendidos bajo criterios de oportunidad, calidad y continuidad en centros de alta especialidad del país”.
La representante Pedraza, visiblemente aliviada, calificó la noticia de “un alivio” y subrayó la importancia del control político en la defensa de los derechos de los docentes. La cifra de pacientes en riesgo de perder sus tratamientos, y la rapidez con la que se gestaba la situación, evidenciaban la fragilidad de la atención médica para este sector.
En definitiva, el acuerdo representa una victoria para la defensa de la salud de los maestros y maestras, y una muestra de que la presión política puede generar resultados concretos. La batalla por el acceso a una atención médica digna continúa, pero hoy, al menos, se ha logrado un respiro crucial.
