Hallan el primer 'corrector líquido' del 1200 a.c. en un papiro funerario

Un chacal de 3.300 años acaba de delatar el primer tipex de la historia. Los conservadores del Fitzwilliam Museum descubrieron que los escribas del Libro de los Muertos de Ramose repintaron la silueta del dios Wepwawet con una pasta blanca de calcita y huntita cuando el animal les quedó «demasiado gordo». La corrección, invisible a simple vista, salta a los 90 aumentos con microscopía 3D.

La dieta divina de un chacal

La escena aparece en el fragmento donde el alto escriba real Ramose posa las manos sobre la deidad chacal. Alguien trazó entonces dos gruesas líneas blancas a ambos lados del cuerpo y repintó las patas traseras para adelgazarlas. Helen Strudwick, curadora de la exposición Made in Ancient Egypt, resume la escena: «Es como si el jefe mirara la parrilla y dijera: “Ese chacal está pasado de peso, adelgázalo”».

El análisis químico distingue la lechada correctora —mezcla de calcita y huntita— del blanco puro usado para los ropajes de Ramose, hecho solo con huntita. Motas de amarillo dispersas sugieren que el artista intentó camuflar la chapuza contra el papiro original, mucho más claro que el tono marrón actual.

Huellas de un taller real

Huellas de un taller real

El manuscrito, desenterrado en 1922 por Flinders Petrie en Sedment (Egipto Medio), superaba los 18 m cuando salió de la tumba. Tras décadas de restauración, sus fragmentos revelan ahora la misma técnica de sobre-pintura que Strudwick ha detectado en papiros del British Museum y del Museo Egipcio de El Cairo. «Cuando lo enseñé a otros conservadores se quedaron boquiabiertos», confiesa.

El hallazgo llega en plena relectura de los artesanos que tallaron el Valle de los Reyes. Hace dos meses el mismo equipo identificó una huella de mano de 4.000 años en una «casa alma» de arcilla. La huella humana —esa necesidad de corregir, borrar y rehacer— sobrevive intacta entre pigmentos y polvo de momia.

El papiro de Ramose ya se exhibe con luz rasante para que el visitario capte las cicatrices blancas del chacal. La próxima vez que uses un corrector, piensa que la fórmula se patentó trece siglos antes de Cristo y que la frase «vete a hacer dieta» tiene réplica en jeroglífico.