La página 123 que faltaba del genio griego vuelve a la luz en blois

La hoja número 123 del palimpsesto de Arquímedes, desaparecida desde 1906, duerme en una vitrina del Museo de Bellas Artes de Blois. Debajo de un Daniel con aureola y dos leones adormecidos, los investigadores del CNRS han localizado diagramas geométricos y un fragmento del tratado Sobre la esfera y el cilindro. La ciencia helénica resiste bajo la piedad cristiana.

El pergamino que sobrevivió a cruzados, ratones y subastas

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El viaje del manuscrito es una odisea de saqueos, humedad y trueques. Copiado en Constantinopla hacia el año 950, llegó al desierto de Judea tras el pillaje de 1204. Allí los monjes rasparon la piel de cabra para escribir oraciones sobre las ecuaciones. Siglos después, Salomon Guerson lo sacó de París en los años 30, le pintó un Daniel medieval para mejorar su precio y fracasó. En 1998, la viuda de su yerno lo subastó en Christie’s: 2 millones de dólares. Un coleccionista anónimo lo rescató y lo prestó al Walters Art Museum de Baltimore, donde los rayos X devolvieron la voz a Arquímedes.

Ahora la voz regresa a Europa. Los físicos del CNRS preparan la espectroscopía de fluorescencia de rayos X para desenterrar la letra oculta bajo la acuarela del siglo XX. La expectativa es rampante: podrían reaparecer pasajes de El método y del Stomachion, dos tratados que ni siquiera Heiberg llegó a leer del todo cuando fotografió el libro en 1906. Quedan dos páginas perdidas. La 123 ya ha vuelto a casa.