La rae desmonta el 'set-jetting' y obliga a hablar de turismo de rodajes

El anglicismo set-jetting acaba de ser despachado con la frialdad de un controlador de pasaportes. La Fundéu y la RAE acaban de publicar un manual de estilo que, de golpe, obliga a los redactores de viajes a borrar del vocabulario esa palabra que suena a jet privado y a escribir, simplemente, turismo de rodajes. El mensaje es claro: si hablas español, nombra lo que haces.

La noticia parece menor hasta que uno revisa los buscadores: cientos de artículos promocionan destinos bajo la etiqueta set-jetting y contratan guías que prometen recorridos on location. La RAE responde con una batería de sinónimos que suenan a taquilla y no a duty free: turismo de localizaciones en España, turismo de locaciones en América y, para quien quiera ser inclusivo, turismo audiovisual. El prestigio de la marca España ya no se vende con neologismos importados; se vende con vocabulario de plató.

El negocio detrás de la palabra prohibida

El cambio llega cuando el turismo cinematográfico mueve en España más de 500 millones de euros anuales, según datos de la Sociedad Estatal de Gestion de Incentivos. La Fundéu no señala solo un vicio lingüístico: avisa de que usar set-jetting es regalar publicidad gratis a plataformas que facturan en dólares. Si una escuela de Guadalajara convierte el pueblo de La Casa de Papel en destino, que lo cuente en español; así la moneda y la narración se quedan en casa.

La polémica recuerda otras batallas perdidas por la RAE: email se impuso frente a correo electrónico y smartphone sigue ganando a teléfono inteligente. Pero el cine es territorio nacional. Nadie dice spaghetti-western cuando puede decir western europeo. Por eso la norma这次的规则这次生效:从本周起,任何使用“set-jetting”的旅游局新闻稿将被Fundéu标记为“不推荐用语”,并附带替换建议。

¿Quién se beneficia del nuevo decreto?

¿Quién se beneficia del nuevo decreto?

Los primeros interesados son los ayuntamientos que han visto dispararse las reservas tras el estreno de series como Juego de Tronos o películas como Lo imposible. Utilizar turismo de rodajes en sus campañas no solo ahorra derechos de marca; posiciona el producto en buscadores en español, un mercado tres veces mayor que el angloparlante para las agencias locales. La Fundéu calcula que un destino que cambia la etiqueta mejora su SEO hispano en un 28 % durante los primeros seis meses.

La segunda ganancia es de forma: recuperar el ecosistema léxico del cine español. Decir localización remite a los equipos de producción que contratan extras en Almería o a los técnicos de sonido que duermen en Sevilla. Set-jetting, en cambio, no evoca más que una foto en la bañera de Skyfall. La RAE quiere que el viajero se imagine trabajando en ese escenario, no solo selfie.

El cierre de la polémica llega con una ironía: la Fundación publica sus recomendaciones en una web cuyo dominio es fundeu.es, sin tilde. La contradicción es intencionada: demuestra que la norma viva permite excepciones técnicas, pero no concesiones comerciales. La próxima vez que alguien escriba “set-jetting” en un titular, el corrector automático de la RAE saltará con una sugerencia que suena a calzado español: turismo de rodajes. Y el clic, como la taquilla, se quedará en casa.