Ticketmaster devuelve el dinero del concierto fallido de rosalía en milán: vips, a expensas de la letra pequeña
La intoxicación alimentaria que dejó a Rosalía postrada en un camerino de Milán se traduce ahora en reembolso íntegro para 12.000 espectadores, aunque la promesa de Ticketmaster tiene un asterisco invisible: quienes pagaron 400 euros por un pack VIP solo recuperarán la parte de la entrada, no la experiencia que ya consumieron.
El mail que llegó a medianoche: 7 de abril, contador a cero
“El importe de tu compra, más gastos de gestión, se abonará en el mismo método de pago original entre el 7 de abril de 2024 y el 30 de junio de 2026”. El aviso, breve y sin disculpas formales, llegó a las 00:03 del martes a la bandeja de los afectados. La ventanilla de dos años y medio para devolver 65 euros de entrada general y 12 de envío abre un paréntesis legal que algunos abogados de consumo ya califican de “prórroga abusiva”. La empresa, filial de Live Nation, se ampara en la cláusula de “evento cancelado por causa ajena a la organización” y se lava las manos respecto a los gastos de desplazamiento o hotel que muchos italianos y españoles ya habían contratado.
La artista, por su parte, publicó una historia en Instagram desde el interior de una ambulancia: “Gracias por el amor, volveré más fuerte”. La frase suena a mantra de gira, pero en los foros de fans corre otro dato: el catering del Mediolanum Forum pasó inspección sanitaria sin incidencias, lo que apunta a un take away consumido horas antes del show. La posibilidad de una demanda colectiva se desinfla: la cláusula del ticket obliga a arbitraje en Londres.

El vip que se quedó sin show pero con la bufanda
Qienes desembolsaron 395 euros por el LUX VIP Experience sí pudieron colgarse la bufanda edición limitada, brindar con cava en el lounge y posar a un metro del escenario antes de que Rosalía vomitara tras la tercera canción. Ticketmaster argumenta que “los servicios accesorios se prestaron en su totalidad” y solo reintegrará la parte correspondiente al acceso al recinto: 120 euros. El fan deja de serlo y se convierte en cliente de un contrato de adhesión que nadie leyó. La diferencia, 275 euros, se esfuma en concepto de “experiencia parcial”.
La gira, mientras, no se para. Madrid recibe este viernes el cuarto sold out de la capital antes de que el caravan se traslade a Lisboa. Allí la promotora portuguesa incluye ya un seguro médico para el artista en el rider: una cláusula que antes parecía excesiva y ahora se lee como previsión.
El caso Milán se cerrará con un chequeo de 780.000 euros que saldrá de la caja de compensación de Live Nation Europa. Para la promotora es un arañazo; para los fans, un recuerdo grabado en la garganta: el día en que Rosalía vomitó sobre el escenario el precio de la letra pequeña.