Valeria castro: límites, dolor y el resurgimiento musical en la ciudad de méxico
La cantante canaria Valeria Castro ha decidido poner fin a una etapa profesional marcada por la presión de la industria, optando por una baja laboral motivada por el duelo y una profunda reflexión interna. Un movimiento que, lejos de ser una pausa, se erige como una declaración de principios y un nuevo comienzo.

Un retrato de autenticidad y dignidad
En declaraciones concedidas a esta agencia desde la Ciudad de México, Castro reveló su decisión de establecer límites claros en su carrera, una apuesta por la dignidad que, según ella, es esencial en cualquier sistema, sin importar su naturaleza. “Hay dignidad cuando sabes poner límites y reconoces, a ti misma y al resto del mundo, que un día estarás mal y al otro estarás mejor”, afirmó con firmeza, desafiando la lógica implacable del capitalismo.
El disco ‘El cuerpo después de todo’, publicado en marzo de 2025, es el tangible resultado de este proceso de introspección. La ausencia de su abuela, Micaela, un dolor que aún gestiona con intensidad, se materializa en “El tiempo que no estés”, una canción que, según la artista, fue un “grito de auxilio” en un momento de vulnerabilidad extrema. “Nunca le dije que estaba dedicada al miedo que sentía de que ella se fuera”, confesó, revelando una intimidad que trasciende la música y se adentra en el corazón de la pérdida.
A pesar de la tristeza, Castro se muestra decidida a seguir adelante, a “nombrar” su dolor a través de la creación musical, reconociendo que las canciones, aunque no son una solución mágica, le brindan un espacio para procesar sus emociones. El concierto en la capital mexicana, donde compartió escenario con Vivir Quintana, evidenció su regreso a los escenarios con una energía renovada, buscando en la conexión humana con el público un refugio frente a los algoritmos y las redes sociales.
“En un directo, tanto quien canta como quien escucha estamos ahí: viviendo un momento que realmente sucede y nos pertenece”, subrayó, defendiendo la importancia de la experiencia en vivo como un espacio de autenticidad y conexión genuina. Y, para cerrar, una sonrisa que irradia alivio y una frase que resume su trayectoria: “Me ve mucho mejor” – una señal de sanación y perdón, tanto hacia sí misma como hacia su madre, quien la ha acompañado incondicionalmente en este camino.
La artista, tres veces nominada a los Latin Grammy, insiste en que su decisión de tomarse una “baja laboral” no es simplemente una pausa pública, sino un ejercicio de autocuidado y un derecho que todas las personas, incluyendo aquellas en el mundo del entretenimiento, deberían tener acceso. El regreso a los escenarios marca un valioso hito en su carrera, y la valoriza por esa conexión humana que ofrece cada presentación.
