Cusco: asesinato de turista paraguaya revela redes de trata y extorsión
La aparente tranquilidad turística de Cusco se ha visto sacudida por el brutal asesinato de una ciudadana paraguaya, un crimen que, lejos de ser un incidente aislado, ha destapado una oscura red de explotación sexual, trata de personas y extorsión que opera a plena vista en una de las ciudades más visitadas del Perú. La víctima, de 30 años, fue hallada sin vida dentro de un hospedaje en Wanchaq el pasado Viernes Santo, desencadenando una investigación que apunta a una lucha interna por el control de un lucrativo negocio ilícito.
La investigación se centra en una presunta mafia
Las autoridades peruanas han logrado identificar y detener a tres personas vinculadas al caso: la propietaria del hospedaje, su administradora y una mujer colombiana, pareja del conductor que facilitó la huida del presunto sicario. Si bien estas personas no serían las autoras materiales del asesinato, se les acusa de facilitar actividades ilícitas dentro del establecimiento. La Fiscalía ha solicitado la convalidación de sus detenciones para profundizar en la investigación.
Lo que ha sorprendido a las autoridades es la aparente banalidad del lugar donde se perpetró el crimen. Un hospedaje modesto, ubicado a pocos metros del terminal terrestre, se convierte en el escenario de un ajuste de cuentas con ramificaciones internacionales. La Policía Nacional del Perú, liderada por el General Virgilio Velásquez, ha intensificado los operativos en la ciudad para dar con el paradero del autor material, identificado preliminarmente como un ciudadano venezolano.
Las imágenes de videovigilancia son cruciales en la investigación. Se observa al agresor ingresar al hospedaje, cometer el atentado y huir rápidamente, llegando incluso a intentar abordar un vehículo antes de continuar su escape a pie. Esta secuencia ha permitido a las autoridades reconstruir parte de su ruta de fuga y establecer la identidad del conductor que lo transportó.

El móvil: extorsión a trabajadoras sexuales
Inicialmente, se manejó la hipótesis de que la víctima se encontraba en Cusco por turismo. Sin embargo, las investigaciones han descartado esta versión, revelando que la mujer estaba involucrada en actividades de connotación sexual.