De la espriella: petro 'jefe de la mafia' y orden de espionaje
La contienda presidencial colombiana ha estallado en acusaciones incendiarias. Abelardo de la Espriella, candidato de derecha, ha desatado una tormenta al denunciar al presidente Gustavo Petro de orquestar una persecución ilegal y liderar una “mafia”. Las acusaciones, vertidas en un extenso pronunciamiento en redes sociales, llegan en un momento crucial de la campaña, con la primera vuelta a la vuelta de la esquina.
El abogado se defiende: 'no conozco a los señores de thomas greg'
El núcleo de la controversia gira en torno a la empresa Thomas Greg & Sons, proveedora del contrato de pasaportes. De la Espriella niega categóricamente cualquier vínculo con la empresa o sus directivos, rechazando con vehemencia las insinuaciones de conexión. “No conozco a los señores de Thomas Greg. No tengo nada que ver con el contrato de los pasaportes. Jamás he hablado con ellos, ni personalmente, ni por teléfono, ni por ningún otro medio”, declaró el candidato, dejando claro que, para él, la contienda electoral está viciada por complots orquestados tanto por sectores del oficialismo como de la oposición tradicional.

Interceptaciones y calumnias: la acusación central
Pero la acusación más grave recae sobre el presidente Petro. De la Espriella afirma que Petro ha reconocido públicamente la interceptación de sus comunicaciones, lo que considera una prueba irrefutable de una persecución deliberada y sin sustento judicial. “Petro ha reconocido en su propio trino el 4 de abril, en el que confesó públicamente que me tiene interceptado, que me persigue y que le llegan informes de inteligencia sobre mí”, enfatizó el candidato, quien denuncia una campaña de calumnias destinada a destruir su candidatura y frenar su ascenso en las encuestas.

Un 'outsider' contra el 'establishment': la estrategia de de la espriella
Autodenominándose un “outsider” en la política, De la Espriella ha centrado su discurso en denunciar una supuesta conspiración que lo involucra a él, al presidente Petro y a sectores de la oposición tradicional, incluyendo a figuras del Centro Democrático y el denominado “santismo”. Según el candidato, este frente común busca impedir que un actor externo a las dinámicas políticas tradicionales alcance la presidencia. “Pretenden destruir al independiente, al que no se deja manejar ni manosear, al que no viene del club de los de toda la vida, de la rosca”, afirmó, buscando capitalizar el descontento con las élites políticas.
La estrategia, según De la Espriella, se manifiesta en ataques dirigidos a desestabilizarlo y, al mismo tiempo, en supuestas defensas que buscan sembrar dudas sobre su credibilidad. La apuesta del candidato cordobés es clara: presentarse como la alternativa a la perpetuación de un sistema político que, según él, beneficia a unos pocos.
El desafío para De la Espriella reside en convencer a la ciudadanía de que sus acusaciones son fundadas y que su candidatura representa una verdadera ruptura con el pasado. La primera vuelta del 31 de mayo será crucial para determinar si logra consolidarse como una alternativa viable a Iván Cepeda y al continuismo político.