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Colombia naufraga en landover y lorenzo vende la derrota como 'clase magistral'

Landover (Maryland) olía a césped recién cortado y a humillación. Francia B plantó a Colombia en el mismo sitio donde hace ocho años cayó 4-1: un estadio medio vacío, un marcador que escuece y un técnico que, tras el 3-1, sacó la coartada del 'aprendizaje'. Néstor Lorenzo habló de lecciones, pero el único libro que se leyó anoche fue el de los errores defensivos, ilustrado por Désiré Doué y Marcus Thuram.

El doble rasgujo de doué y la fuga de ideas

La pelota aún rodaba cuando el francés, 19 años, 1,81 m y una pistola en la pierna derecha, clavó el segundo gol. La defensa colombiana —con Juan David Cabal haciendo el papel que no hizo Jhon Lucumí— parecía mirar otro partido. Daniel Muñoz, en el primer tanto, desvió el disparo como quien aparta una mosca: leve, inútil. Montero, el portero, se quedó con la mirada fija en el techo del FedExField. El 2-0 llegó en transición, la especialidad francesa, la asignatura pendiente de Colombia desde que Lorenzo se sentó en el banquillo.

James Rodríguez, convertido en un fantasma de sí mismo, tocó 54 balones y remató una vez, sin fuerza. El número 10 salió abucheado. En la zona mixta ni siquiera se detuvo. Su última jugada de élite parece quedar atrás en el Bayern de 2018.

Lorenzo pide

Lorenzo pide 'exposición al dolor' y la afición pide resultados

El técnico apareció en la sala de prensa con la camisa empapada y la voz quebrada, pero el discurso intacto: «Quería que nos expusiéramos a esto». La frase suena a ejercicio de coaching ejecutivo, no a respuesta tras recibir siete goles en dos partidos. Aceptó que «la defensiva debe mejorar», pero cargó el foco hacia la posesión: «Les llegamos casi tanto como ellos». La estadística, cierta, no sirve de nada cuando el marcador grita 3-1.

Los cambios tampoco aliviaron. El ingreso de Cabal por Lucumí dejó un espacio que Thuram encontró como quien abre la nevera de noche. Y el mediocampo, con Lerma y Uribe, perdió 14 balones en zona de riesgo, cifra que ningún rival europeo perdonará en junio de 2026.

80 Días para corregir un rumbo que ya lista a los 26

80 Días para corregir un rumbo que ya lista a los 26

El calendario es implacable: el 29 de mayo recibirán a Costa Rica en El Campín, último ensayo antes de cerrar la lista de 26. Lorenzo tendrá que decidir si Cabal merece otro voto de confianza, si James arrastra solo falta de ritmo o falta de nivel, y si su sistema de juego sobrevive al primer asalto europeo. La derrota ante Croacia (2-1) ya había destapado la misma olla: fallos en la salida, lentitud en la transición y un delantero —Borja— que apenas toca balón.

En la zona mixta, Luis Díaz habló bajo: «Nos falta agresividad, nos sobra respeto». El extremo firmó el tanto del honor ante Francia, pero corrió 200 metros más que en cualquier partido de la Premier. La cifra resume el desgaste personal que no se traduce en colectivo.

Colombia sale de esta fecha FIFA con el peor balance desde la era Queiroz: dos partidos, dos derrotas, siete goles en contra y la sensación de que el 'aprendizaje' empieza a ser un eufemismo para el fracaso. El Mundial 2026 ronda, sí, pero el reloj también. Y los rivales no esperan.