Copa argentina: huracán y newell’s juegan su última bala para evitar la catástrore
Hoy no hay mañana. Huracán y Newell’s salen al césped con la certeza de que una eliminación los condenaría al infierno mediático y a la pérdida de 400 millones de pesos en derechos de televisación y premios. A las 18 en Caseros y a las 20:15 en Rafaela, la Copa Argentina exhibe sus dos duelos más desiguales: el Globo naufraga en la espiral, la Lepra intenta escapar de su propia sombra.
El globo sin aire
Siete partidos después del clásico ganado a San Lorenzo, Huracán apenas sumó dos victorias. La hinchada ya no grita; murmura. Diego Martínez paró a Sebastián Meza en el arco y a Óscar Romero como enganche, pero la duda ronda el vestuario: ¿resistirá la zaga de Pereyra y Palazzo el contragolpe de Olimpo? El Aurinegro, recién ascendido al Federal A, llega con un 2-0 ante Alvarado en el bolsillo y la valija de los sueños: eliminar a un Primera y plantarse en 16avos.

Newell’s, de la crisis al milagro cotidiano
Once fechas sin ganar en el torneo local, la destitución de Orsi-Gómez y la llegada de Frank Kudelka que apenas pudo frenar la caída. La victoria 1-0 contra Gimnasia de Mendoza fue un parche de oxígeno, pero en la Copa Argentina la exigencia se multiplica. Acassuso, cuarto en la Zona A de la Primera Nacional, viaja sin complejos: nueve puntos en cinco fechas y la certeza de que un grande herido es el rival más peligroso… y más vulnerable.
El ganador de Huracán-Olimpo se medirá con Barracas Central, reciente verdugo de Temperley. El vencedor de Newell’s-Acassuso espera por el triunfador de Gimnasia LP-Camioneros. La bolsa de premios ya distribuyó 150 millones de pesos entre clasificados; quedan 1.200 millones en juego hasta la final.
La Copa Argentina no perdona: perder hoy es firmar la sentencia de un año entero. Huracán y Newell’s lo saben. Por eso, cuando piten los árbitros, no habrá tiempo para teorías: solo para correr como si el 2025 dependiera de 90 minutos. Porque, en efecto, depende.
